Columnistas // 2022-12-16
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Los fracasos del 2022 en el gobierno de Rodolfo Suárez
Caida de la producción hidrocarburifera, incapacidad para convocar a todos los sectores para pensar una ley de educación, fracaso cultural por querer modificar la Ley 7722, son algunas de las limitaciones con las que termina el oficialismo provincial este 2022.


Al llegar a su fin el año 2022, el balance mendocino se llena con los fracasos. Empezamos con los primeros 10:

  1. Fracaso cultural al querer modificar de facto la Ley 7722, violentando los tres vectores más importantes de la matriz cultural de los mendocinos: la Cultura del Agua, La Cultura del Árbol y los Valores Sanmartinianos.
  2. Incapacidad para convocar a todos los sectores para pensar una Ley de Educación que potencie el trabajo, el salario digno y la formación de personas que aprendan a pensar.
  3. Caída continua y significativa de la producción hidrocarburífera y de las regalías. Inversión nula en la zona de Vaca Muerta en Mendoza. En Neuquén se han invertido U$S 30.000 millones de dólares  y se está construyendo el gasoducto Néstor Kirchner. En Mendoza no ha habido ninguna inversión. Sólo se ha anunciado una inversión en dos pozos que serían construidos en el año 2023 por YPF, en Malargüe. Por priorizar el MENDOEXIT y la grieta, perdimos el tren del desarrollo hidrocarburífero en uno de los yacimientos no convencionales con mayor potencialidad a nivel internacional, y que también está presente en una parte importante del sur de Malargüe.
  4. Incapacidad de ejecutar uno o varios proyectos de inversión pública en infraestructura productiva y social con los U$S 1.023 millones de dólares que estamos recibiendo de la Nación por los perjuicios de la ley de promoción industrial a las provincias vecinas. Fue un gran error insistir en Portezuelo del Viento, un proyecto de generación de energía eléctrica con nula o bajísima rentabilidad y con ningún beneficio para Mendoza derivado de la regulación del Río Grande, porque muy pocas tierras de Malargüe, aguas debajo de la presa Portezuelo, son aptas para la agricultura.
  5. Ineptitud para proponer y ejecutar un plan hídrico integral (agua potable, riego y otros usos del agua) que permita resolver la disminución crónica del caudal de nuestros ríos, debido al cambio climático.
  6. Abandono de los grandes proyectos de inversión pública que Mendoza necesita: a) el trasvase del río Grande desde Valle Hermoso, que es el lugar asignado por el Acta de los Gobernadores del 26/10/76 para el desvío al río Atuel  y el más conveniente desde el punto de vista económico y financiero (ni siquiera se ha iniciado el estudio de impacto ambiental); b) el proyecto hidroeléctrico Los Blancos I y II, que tienen otorgado un subsidio nacional (Decreto PE N° 762/09); c) incremento de la capacidad de regulación en el río Mendoza; d) el túnel de baja altura para la interconexión con Chile en la cuenca del Diamante (paso Las Leñas). El proyecto actual de El Baqueano, es caro e ineficiente y limita la potencialidad turística del cañón del Diamante.
  7. Caída en la participación relativa de la provincia de Mendoza en el PBI nacional y en el total de las exportaciones de la República Argentina.
  8. Nulo avance en el Plan Provincial de ordenamiento Territorial aprobado por la Legislatura en  2017. La ley establece que hay que realizar programas y proyectos. Tampoco se han hecho las auditorías externas.
  9. Incumplimiento de la Ley de Ecoparque, 8945/17 y su decreto 451/18
  10. No se ha actualizado el OTBN  (Ordenamiento Territorial de los Bosques Nativos) que marca la ley 8195 y que venció en 2015.

* Esta síntesis fue posible gracias al aporte de muchos especialistas que me hicieron llegar sus ideas. Gracias a todos


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