Columnistas // 2022-07-10
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Malvinas en el nuevo contexto internacional
En las últimas semanas la República Argentina ha participado en diversos ámbitos de importancia internacional y, en todos los casos, la ‘‘Cuestión Malvinas’’ fue protagonista.


En la Cumbre de las Américas el 9 de junio, en el Comité de Descolonización el 23 de junio, en la Cumbre de los BRICS el 24 de junio y en la reunión del G7, el 27 de junio, el asunto de las islas Malvinas estuvo presente y la reivindicación de soberanía, por parte del gobierno nacional, en el centro de la escena. 

El 9 de junio en la Cumbre de las Américas, el presidente Alberto Fernández dijo que “Seguimos reclamando por las vías diplomáticas los legítimos derechos que nos caben sobre nuestras Islas Malvinas", donde también señaló la omisión de las mismas, ya que no estaban incluidas en el mapa que simboliza el continente americano. 

Luego, el 23 de junio, el Comité Especial de Descolonización aprobó un texto solicitando a la Argentina y el Reino Unido que reanuden negociaciones para encontrar una solución pacífica a la disputa de soberanía relativa a la cuestión de las Islas Malvinas. El Comité Especial lamentó que, a pesar del amplio apoyo internacional a una negociación entre los países, aún no ha comenzado producto de la reticencia del Reino Unido.

En esa reunión, el representante de Chile señaló que el tema en consideración es de alta sensibilidad para los países de América Latina y el Caribe, quienes han manifestado su apoyo a los legítimos derechos de Argentina en múltiples foros regionales. El Canciller Santiago Cafiero también se dirigió al Comité Especial y destacó que el derecho a la libre determinación no es aplicable a la cuestión de las Islas Malvinas, porque la composición de la población de las Islas es el resultado de la colonización del Reino Unido. Además, expresó su preocupación por el otorgamiento unilateral de licencias de pesca por parte de las ilegítimas autoridades del gobierno colonial británico, así como por su presencia militar injustificada y desproporcionada.   El delegado de Pakistán, hablando en nombre del “Grupo de los 77” y China, que contiene a más de 130 países, destacó el derecho de Argentina a emprender acciones legales contra la exploración y explotación no autorizada de hidrocarburos en la zona. Asimismo, pidió a los dos gobiernos que reanuden las negociaciones.

Un día después, el 24 de junio, en la Cumbre de los BRICS, el presidente Alberto Fernández expresó la aspiración de la Argentina de ser uno de los "miembros plenos" del grupo de países y potencias emergentes que integran Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. Este conjunto de naciones representa el 42% de la población mundial y el 24% del producto bruto global. Aquí Fernández agradeció a estos países "su apoyo a nuestro reclamo de negociar pacíficamente la Cuestión Malvinas con el Reino Unido". El BRICS tiene un fuerte peso geopolítico y económico en la actualidad, pero se espera que en el futuro sea aún mayor. 

Pocos días más tarde, en el marco de la cumbre del G7, en una reunión solicitada por el Reino Unido, se encontraron el presidente Alberto Fernández y el primer ministro Boris Jonhson, donde el mandatario británico comentó acerca de la potencialidad que existe en la Argentina respecto de la agricultura, el gas y los minerales. Durante el encuentro, el presidente le señaló a su par inglés que no hay posibilidad de avanzar en una agenda entre ambos países sin que Londres se siente a negociar por las Malvinas e Islas del Atlántico Sur, tal como solicita la ONU.

En ese sentido, es importante mencionar que el día 5 de julio, el embajador de los Estados Unidos en Argentina, Marc Stanley, durante una exposición en el Senado de la Nación, expresó: “Boris Johnson, el otro día, parecía no tener interés en continuar las negociaciones cuando habló con el presidente Fernández". Agregó que le encantaría, "ver una negociación entre las dos partes". Con esa fuerte declaración manifestó su posición sobre la situación de las Islas Malvinas.

Tan dinámica, intensa y cambiante es la política internacional que, acosado por escándalos de todo tipo y sin apoyo de su propio partido, Boris Jonhson anunció su dimisión el día 7 de julio. Ojalá quien lo reemplace sea respetuoso de las normas y cumpla con sus obligaciones internacionales. Sin embargo, lo que se mantiene constante son las dificultades en la que se encuentra el sistema internacional, por lo que, el Reino Unido y otros países, atraviesan una situación crítica, especialmente en lo económico y comercial, derivada fundamentalmente por la guerra entre Rusia y Ucrania. Este conflicto ha significado el desabastecimiento – y encarecimiento – de productos alimenticios, energéticos y minerales. Y es, justamente, ese contexto, lo que permite a la Argentina escalar en su importancia relativa internacional, ya que posee la segunda reserva mundial de shale gas y la cuarta de shale oil, y grandes reservas con potenciales explotaciones de litio, hidrógeno verde y otras energías renovables. Así, la posición relativa de poder de la Argentina en el contexto internacional se está modificando: en un mundo con crisis alimenticia y energética, posee alimentos, hidrocarburos y minerales en abundancia. 

Argentina tiene que seguir aprovechando las oportunidades que brinda el escenario internacional, tal como se está haciendo. Alimentos, energía y minerales que el país puede ofrecer lo convierten en un actor internacional relevante. Este año, además, ejerce la representación de la región, a través de la presidente pro-témpore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños. Con la participación y actuación en estos ámbitos, la Argentina ha dado un paso de relevancia estratégica con el horizonte puesto en la recuperación del ejercicio pleno de soberanía sobre las islas Malvinas, Sandwich del Sur, Georgias del Sur y los espacios marítimos correspondientes.  

 


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