Columnistas // 2021-01-31
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Federalismo, integración y multilateralismo: Alberto Fernández en Chile
La semana pasada tuvo lugar la primera visita de Estado a Chile, encabezada por el presidente Alberto Fernández. Dejó algunas conclusiones que nos parece oportuno presentar.

Sebastián Piñera y Alberto Fernández firmaron una declaración conjunta el martes 26 de enero. Allí manifestaron la voluntad de impulsar gran cantidad de proyectos conjuntos en diferentes rubros.

Alberto Fernández estuvo acompañado por el Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, los ministros de Relaciones Exteriores, Felipe Solá, de Defensa, Agustín Rossi y de Salud, Ginés González García. También formaron parte de la comitiva los gobernadores de Catamarca, Raúl Jalil; de La Rioja, Ricardo Quintela; de Salta, Gustavo Sáenz, y de San Juan, Sergio Uñac.

Sebastián Piñera y Alberto Fernández firmaron una declaración conjunta el martes 26 de enero. Allí manifestaron la voluntad de impulsar gran cantidad de proyectos conjuntos en diferentes rubros. Esta acción es una saludable muestra de que, aun pensando diferente y asumiendo posiciones ideológicas distintas, se puede trabajar en favor de los intereses de ambos países. En particular, ambos mandatarios resolvieron colaborar en la mitigación de los efectos de la pandemia con la adopción de medidas sanitarias para combatir el flagelo de la Covid-19, así también hondaron en otros tópicos como conectividad, comercio, economía y no menos importante, la posición sobre la disputa de soberanía de las Islas Malvinas y los territorios situados en el Atlántico Sur.

Desde el punto de vista de la política internacional, el viaje significó recuperar la iniciativa de la integración regional con vistas a un fortalecimiento federal. El desarrollo de los corredores hacia Chile representa una oportunidad para las provincias, alejadas de los principales puntos de comercialización tradicionales como los puertos de Buenos Aires y Rosario. 

La integración no solo debe buscarse hacia fuera. Es necesaria y urgente la integración federal en nuestro propio país. La mejora de infraestructura de conexión entre las provincias y de éstas hacia Chile puede ser un gran impulso para el desarrollo.

En ese sentido, uno de los asuntos fundamentales de la Argentina, es alcanzar la coherencia y coordinación entre los intereses locales de provincias y regiones, y una política exterior para el desarrollo integral y federal de nuestro país.

La integración con Chile es estratégica ya que, la importancia de una buena conexión de la República Argentina con el Océano Pacífico se intensifica a la misma velocidad que el crecimiento económico de Asia, en particular de China e India.

Durante estos días, a su vez, la embajada de Argentina en China está produciendo un acercamiento significativo con el Banco Asiático de Inversión e Infraestructura (BAII), con el propósito de retomar las inversiones que fortalezcan los corredores bioceánicos a través de infraestructura de conexión multimodal.

En ese marco, es importante remarcar que el fortalecimiento de los pasos bioceánicos es la clave para mejorar las ventajas competitivas en el comercio con Asia debido a que, entre otras cosas, reducirá alrededor de un 30% de los costos de transporte y contribuirá a disminuir significativamente los tiempos de navegación.

En cuanto a la política migratoria se decidió simplificar los controles migratorios y aduaneros en ocho pasos fronterizos y se analizó la conectividad entre las provincias argentinas de San Juan y Mendoza y las regiones de Coquimbo y O’Higgins, en busca de mejorar los túneles Caracoles, Cristo Redentor (ya existentes) y avanzar en los proyectados Agua Negra y Las Leñas. Además, se pondrá en marcha el proyecto del Tren Transandino del Sur, para conectar los puertos de Bahía Blanca y Talcahuano.

En lo que respecta al comercio, ambos gobiernos convinieron que se incrementarán las exportaciones e importaciones de gas natural entre ambos países y se rehabilitará el oleoducto que une la provincia de Neuquén con la región de Biobío. Argentina por su lado, exportará carne bovina y reabrirá las importaciones de carne de ave y porcina desde Chile.

También se aprobaron tarifas diferenciales para el turismo regional y diversos acuerdos de cooperación científica, empresarial, de defensa de los ecosistemas costeros y de promoción de los derechos humanos.

Al mismo tiempo, el documento conjunto firmado durante la visita de Alberto Fernández a Santiago de Chile exhorta a la reanudación de las negociaciones entre Argentina y Gran Bretaña "a fin de encontrar una solución pacífica y definitiva a la disputa de soberanía". En respuesta el presidente de Chile, Sebastián Piñera, reiteró el respaldo de su país a los derechos de soberanía de la Argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.

Como vemos, la unidad es estratégica en estos tiempos difíciles desde todo punto de vista. En esta oportunidad, el viaje de Alberto Fernández al país vecino estuvo signado por mejorar la conectividad y el comercio Argentina-Chile, pero no debe olvidarse que el presidente argentino ejerce en estos momentos la presidencia pro-témpore del Mercosur, y en su visión parece estar la intención de ampliar los miembros de dicho bloque y también el fortalecimiento estratégico de América Latina.

En el marco de esta visita se incluyó en la agenda un homenaje a Salvador Allende y un encuentro con representantes de las Cámaras de Diputados y Senado, Diego Paulsen y Adriana Muñoz, respectivamente. El presidente argentino también se reunió con dirigentes de la oposición al gobierno de Piñera. Conversó junto al embajador Rafael Bielsa, con los presidentes de la Democracia Cristiana, Fuad Chahín; del Partido Socialista, el senador Álvaro Elizalde; del Partido Radical, Carlos Maldonado, y del Partido Progresista, Camilo Lagos, entre otros.

Así también Fernández fue recibido por la jefa de la Cepal, Alicia Bárcena, quien ofreció un encendido discurso de apoyo al gobierno argentino, subrayando los logros de la gestión. La titular de la Cepal describió que Fernández asumió la presidencia con una situación económica muy delicada a la que se sumó la pandemia, "lo cual configuró un contexto que no podía ser más adverso”. Recibiendo el fuerte apoyo de la Cepal durante su visita a Chile. Allí, el mandatario hizo una férrea defensa del multilateralismo, con críticas implícitas a Donald Trump, donde aprovechó para pedir un “capitalismo más humanitario” y por mayor unidad en la región. Lamentó que la falta de coordinación entre los países vecinos "resta fortaleza para dar la pelea global por el acceso a las vacunas contra el coronavirus", que posteriormente reiteró esa sintonía durante su conferencia en Davos, cuando mencionó la importancia de protegernos contra un capitalismo infelizy de cuidar de la "casa común”.

Por su parte, Alberto Fernández declaró que: "Todos me recomendaban un alineamiento absoluto a los Estados Unidos. Muchos descreían del multilateralismo. Creían que había aparecido una nueva forma de nacionalismo y que había que seguir ese modelo" y añadió: "Ese modelo se derrumbó en el mismo lugar donde había nacido hace cuatro años. Se derrumbó porque quedó al descubierto la importancia del multilateralismo. Tenemos que darnos cuenta de que el único camino es el multilateralismo".

En definitiva, la búsqueda de un Argentina más federal y conectada internamente, el acercamiento al país vecino para fortalecer la integración y mejorar la salida al Pacífico para potenciar el comercio y la relación con Asia. Finalmente, proponer el multilateralismo como una forma de reorganizar las relaciones internacionales post pandemia lo que, seguramente, se traducirá en un mundo más equilibrado y justo. 

 


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