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Según la especialista, a pesar de que existen campañas de concientización, muchas mujeres aún desconocen la necesidad de realizarse estos controles de manera anual. "No todas saben que se tienen que hacer el control anual. Muchas piensan que es suficiente cada tres o cinco años", comentó Tapia, subrayando lo crucial que es realizar estas visitas regulares para la detección temprana de posibles problemas de salud.
¿En qué consiste el control ginecológico anual?
El control ginecológico anual varía según la edad y el historial de cada paciente, pero generalmente incluye varias pruebas clave: Ecografía ginecológica (transvaginal o abdominal, dependiendo de si la paciente ha tenido relaciones sexuales).Ecografía mamaria y mamografía (después de los 40 años). Papanicolaou y colposcopía (a partir de los 25 años, según el protocolo nacional).Densitometría ósea (después de la menopausia). Análisis de sangre generales para detectar posibles anomalías.
"Lo importante es que este control nos permita prevenir y asegurar que todo esté bien. Si se postergan, podemos descubrir enfermedades demasiado tarde", agregó Tapia.
La necesidad de campañas de concientización
Si bien existen campañas de salud, Tapia subraya la importancia de llevar estas iniciativas a lugares donde las mujeres aún carecen de información, como en los centros de salud de los barrios, las uniones vecinales y las municipalidades. "Es fundamental llevar esta información a las chicas jóvenes, incluso en las escuelas, donde muchas veces no se habla de estos temas".
Las mujeres jóvenes que inician su vida sexual también son un grupo clave a atender. Tapia aconseja que, “si bien lo ideal sería que consulten al médico antes de su primera relación sexual, si esto no es posible, deben hacerlo lo antes posible para conocer los métodos anticonceptivos disponibles, siendo el preservativo una opción esencial para prevenir tanto embarazos no deseados como enfermedades de transmisión sexual”.
¿Cómo prevenir enfermedades en parejas estables?
A pesar de tener una pareja estable, Tapia enfatiza que “el uso del preservativo sigue siendo fundamental para prevenir enfermedades de transmisión sexual, como el VPH (virus del papiloma humano), que puede ser silencioso y no mostrar síntomas evidentes. En este sentido, las pruebas de Papanicolaou y colposcopía son esenciales para la detección temprana de lesiones provocadas por el VPH”.
"El VPH puede causar lesiones que son invisibles en el cuello del útero, pero con estas pruebas podemos detectarlas en etapas tempranas, lo que permite tratarlas antes de que se conviertan en cáncer", explicó Tapia.
Menopausia y salud sexual: mitos y realidades
El tema de la menopausia también fue abordado por la ginecóloga, quien desmintió el mito de “que las mujeres pierden por completo su deseo sexual al llegar a esta etapa. Si bien los cambios hormonales pueden disminuir el deseo sexual, esto no impide que las mujeres sigan teniendo una vida sexual activa si lo desean. Lo importante es que la mujer se sienta cómoda y busque soluciones, como lubricantes, si experimenta sequedad vaginal", afirmó Tapia.
Además, recalcó que los controles ginecológicos no necesitan hacerse con mayor frecuencia después de la menopausia, pero sí deben incluir mamografías y densitometrías óseas para detectar posibles problemas de salud a medida que avanzan los años.
Para concluir, Ángeles Tapia hizo un llamado a todas las mujeres a consultar al médico al menos una vez al año. "Si notan algo raro en su cuerpo, que no duden en ir al médico. Las consultas periódicas pueden salvar vidas", concluyó la ginecóloga, subrayando que “la prevención y la detección temprana son las claves para mantener una salud ginecológica óptima”.