Mendoza // 2021-04-15
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Atropelló con un tractor a un obrero de su chacra por reclamar su pago y la policía no lo detuvo
El dueño de una chacra atropelló con un tractor a uno de sus obreros. Se trata de una familia boliviana, asentada en Colonia Segovia. Tras discutir con su patrón por el pago adeudado, vivieron momentos de fuerte violencia y de impunidad.


En Colonia Segovia, Guaymallén, la familia Lamas fue agredida por el propietario de la chacra en la que trabajan, cultivando tomates y cebollas. El dueño de la propiedad los despidió, adeudándoles pagos e indemnizaciones.

A la vez, el dueño, de apellido Sánchez, les exigía abandonar la vivienda que ocupan para dedicarse a las faenas de la chacra. Esto provocó el reclamo de la familia, situación que escaló en violencia y que incluyó el atropellamiento de Alex, uno de los integrantes de la familia, por parte del propietario.

El sábado 10 de abril, la familia, de origen boliviano y compuesta por 10 integrantes reclamaba a su patrón por el pago adeudado de las tareas rurales que desempeñaban. En un video que se viralizó, puede constatarse el momento exacto en que el propietario de la finca se monta a un tractor y embiste al joven, uno de los hijos del matrimonio.

El caso se encuentra en manos de la justicia, la familia denunció el hecho, a la vez que fueron denunciados por Sánchez. Además, los Lamas narran que han sido amenazados de muerte por el empleador. “O se van o los cago a tiros”, cuenta la abogada representante de la familia, Analía Rivero.

Rivero hace una raconto de los sucesos cuyo corolario es el atropellamiento: “El empleador les reclama que se retiren del lugar, pese a que no se había terminado el período establecido de trabajo, que no les iban a pagar lo adeudado como así tampoco les pagarían indemnización”, repasa la abogada.

“Vinieron de forma violenta, amenazándolos, que harían uso de las armas si no se retiraban, atentando contra vida de cualquiera de ellos. Ellos le dicen que no se van a retirar, que corresponde que le paguen lo adeudado y que ellos han actuado de buena fe”, señala Rivero, lo que fue el preludio del posterior atropellamiento de Alex por parte de su patrón montado a un tractor.

Analía Rivero añade que “no solo efectuaron el atentado contra la vida de uno de los hijos del señor Lamas, sino que también arrastraron de los pelos a la mujer de Lamas, a su hija, les sacaron los celulares con los que estaban registrando la situación”, en esta situación de extrema violencia e impunidad.

“Un total desprecio hacia la vida del ser humano. Los hechos demuestran el avasallamiento sobre la vida de Alex, como también las coacciones agravadas, por sus dichos. Demuestran una intención casi homicida”, considera la abogada, que representa a la familia que hoy por hoy se encuentra vulnerada y teme por su integridad.

Tras la embestida, se realizaron siete llamadas al 911. Cuando al fin fueron atendidos, efectivos policiales se apersonaron en el lugar, labraron un acta, pidieron una ambulancia, que no llegó, por lo que la familia salió en busca de algún lugar dónde asistir a Alex, “porque no tienen obra social, porque están en negro”, agrega Rivero.

La policía tampoco detuvo, retuvo, o demoró a Sánchez. “Los Sánchez” como se los conoce, al frente de Germinando S.A. habían llevado al lugar incluso una escribana para que dejara constancia de los hechos.

La comunidad boliviana se moviliza reclamando justicia por el grave hecho y repudia la impunidad y vulneración de derechos, acompañando a la familia Lamas en la casa de la chacra en la que, por ahora, viven. Además, están solicitando al Consulado para que tome cartas en el asunto, como así también anticipan que pedirán al INADI que accione.

Yolanda Pozzo, integrante de la comunidad, comenta además el tenor de las amenazas de Sánchez a los Lamas: “Los amenaza de muerte con una escopeta, diciéndoles que si se quejan o dicen algo, los va a matar y enterrar en la finca como perros, que nadie va a reclamar por ellos, porque nadie va a reclamar por un boliviano menos”.

Animado y contenido por la comunidad boliviana en Mendoza, Lamas permitió hacer público los aberrantes hechos. “Tenía miedo de que lo mataran, no quería que nada saliera a la luz”, cuenta Pozzo, quien a su vez, se puso a disposición de la familia para acompañarlos y movilizar al Consulado a fin de proteger sus vidas y asistirlos en lo que requieran.


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