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El presidente Alberto Fernández inauguró las sesiones ordinarias con un duro discurso en el que no se guardó críticas a la oposición y su papel durante todo 2020. “Es la oportunidad de decirles francamente lo que pienso”, señaló el mandatario.
“Hace un año vine a este Honorable Congreso de la Nación, aquel día traía la voluntad de poner de pie a un país que había quedado de rodillas tras las políticas que se habían aplicado durante los últimos años”, comenzó el presidente, poniendo en el centro de la escena las críticas a la oposición.
La pandemia ocupó gran parte del discurso presidencial. La crisis sanitaria, económica y social profundizada por el Covid-19 puso en jaque al país. “Esta crisis sanitaria, en el caso argentino coincidía con una extrema debilidad económica y social”, expresó Fernández.
En ese marco, apuntó contra la administración Macri, cuya desinversión y desidia –en palabras del presidente- generaron que fuera más difícil afrontar la pandemia. “Un sistema de salud quebrado que mantenía cerrados hospitales, que dejaba vencer vacunas y que permitía la proliferación de enfermedades que creíamos exterminadas”, subrayó Alberto.
Ante un panorama complejo, y en comparación con otros países de la región, Fernández ponderó el papel social en el combate a la pandemia. “Hemos tenido un logro inmenso en 2020, evitamos que se saturara el sistema de salud”, señaló.
El presidente rotuló a la oposición como irresponsable ante el papel desempeñado a lo largo de todo el 2020, “cualquier razón se volvió válida para citar banderazos y romper protocolos”. En ese contexto, Fernández aseguró que el Estado reforzó el sistema sanitario y dijo “incorporamos más de 4000 UTI, construimos más de 12 hospitales modulares en tiempo récord”.
En cuanto al aspecto económico, Fernández señaló la gravedad por la que pasa la Argentina, pero ponderó las medidas económicas tomadas para luchar contra la crisis. “Fuimos capaces de incorporar medidas económicas para paliar la crisis: Ingreso Familiar de Emergencia para 9 millones de personas, suspendimos los cortes de servicios públicos, congelamos los precios, creamos el programa de asistencia de emergencia del trabajo y la producción”.
En ese marco, Fernández apuntó que el 99,5% de las empresas asistidas fueron Pymes y que para los monotributistas se creó una línea de créditos a tasa cero. “Pusimos en marcha el plan Argentina contra el Hambre, la Tarjeta Alimentar y medicamentos gratuitos a las y los afiliados del PAMI, lo que significa un ahorro mensual de $3500 per cápita”.
Las vacunas
El presidente puso en valor el esfuerzo que hace un país como Argentina para afrontar las desigualdades de acceso a las vacunas. “Hoy el 10% de los países acapara el 90% de las vacunas existentes. Hemos iniciado el mayor operativo de vacunación de la historia argentina”, señaló.
Luego, tomó unos minutos para hablar del “Vacunatorio VIP” y aseguró que echar al ministro Ginés González García fue la decisión correcta: “aun cuando en lo personal me causaban mucho dolor, tomé las decisiones que correspondían. Ningún gobierno de la tierra se puede arrogar el privilegio de no cometer errores. Pero sí corregir los errores”.
En este contexto criticó nuevamente a la oposición y tuvo algunos cruces con el diputado Fernando Iglesias, quien gritaba desde su banca. “Nos acusaron de imponer una infectadura, otros fueron más allá y nos acusaron penalmente de estar envenenando a la población. Luego, nos acusaron de que “el veneno” era insuficiente”, criticó Alberto.
De esta manera, Fernández llamó a la oposición a hacer una autocrítica. “Aún guardo la esperanza de que algún día hagan un mea culpa, entierren el odio que cargan y ayuden a levantar el país que han derrumbado”, sentenció.
La deuda externa
El endeudamiento fue una de las consignas que Alberto Fernández puso en el eje de sus críticas e incluso instó a la justicia a realizar una investigación sobre la toma de deuda durante la gestión de Mauricio Macri.
“Los 44 mil millones del préstamo se esfumaron antes de que asumiéramos en diciembre del 2019. Con firmeza hemos logrado renegociar la tóxica deuda heredada. Este logro permitió que la Argentina se vea favorecida con un ahorro de 34800 millones de dólares entre 2020 y 2030”, analizó el presidente.
Tras la negociación de la deuda con los acreedores privados, Fernández explicó que “aún nos queda por resolver nuestra deuda con el FMI”. Y criticó que “aún con Argentina en default, el FMI le adjudicó 55 mil millones de dólares. Se otorgaron 44 mil millones que sirvieron para la fuga de capitales especulativos”.
Ante este panorama, Alberto Fernández aseguró que la gestión de Macri se caracterizó por “una administración fraudulenta y malversación de caudales públicos como nunca antes se había registrado”.
De esta manera, Alberto aseguró que “para que pongamos fin a las aventuras de hipotecar al país es necesario que endeudarse no sea gratis. He instruido a las autoridades pertinentes para que investiguen quienes han sido los responsables de la mayor administración fraudulenta y malversación de caudales que nuestra nación recuerda”.
La recuperación económica
Tras un 2020 durísimo con una caída de la economía a nivel mundial, Argentina no fue ajena a este momento. Por tal motivo, Fernández propuso que el papel del Estado sea central en la recuperación económica.
“La obra pública será prioritaria”, señaló. Mientras que analizó otros de los problemas de la actualidad económica local y dijo “la inflación es un problema multicausal. Nuestro gobierno cuida y seguirá cuidando la mesa de los argentinos. Disminuimos un 18% la inflación heredada”.
En cuanto a las tarifas, el presidente propuso desdolarizarlas, “mi objetivo es lograr tarifas diferenciales de forma que los subsidios del Estado solo amparen a quienes los requieren. Las tarifas deben ser justas y razonables”.
Tras un año sin clases presenciales, el presidente aseguró que “recibimos un país que durante 4 años había desinvertido en educación. En 2015 6,1%, en 2019 un 4,9%. Con semejante política perdimos todos y todas”.
Por ese motivo, Fernández puntualizó que “restituimos la paritaria nacional docente para avanzar a la recuperación del salario”. En tanto que anunció que promoverá discutir una nueva Ley de Educación Superior.
Las mujeres
Tal como había prometido durante su campaña y en su primer discurso de apertura, suscitado hace un año, Alberto Fernández aseguró que “le hemos dado prioridad a los derechos de las mujeres y las diversidades. Por primera vez elaboramos un presupuesto nacional con perspectiva de género, establecimos un cupo travesti-trans en la administración pública, promovimos la capacitación en la Ley Micaela, promovimos la IVE”.
Ante esto y la alarmante situación con relación a los femicidios en el país, Fernández criticó al Poder Judicial. En tanto que aseguró “quiero proponerles que convirtamos a la lucha contra la violencia de género en una política de estado”.
El Poder Judicial
Tras esa primera crítica, el presidente volvió a apuntar contra los jueces, ante la atenta mirada de la Corte Suprema que estaba asistiendo de manera virtual. “El Poder Judicial está en crisis, ningún miembro de la sociedad disfruta de los beneficios que tienen en este poder”, señaló Fernández.
En tanto que criticó el papel del Poder Judicial y algunos jueces en particular, “había jueces visitaban a Macri antes de dictar sentencias”, señaló.
Lejos de aquel Alberto “anti-grieta” de la campaña, Fernández se metió de lleno en la discusión y, entre algunas propuestas, centró su discurso en críticas a la oposición, a la administración anterior y al Poder Judicial. En un año electoral, Fernández empezó a mostrar que su objetivo de este año será mostrar sus diferencias con Juntos por el Cambio.