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En Centro de Economía y Finanzas de Mendoza elaboró un informe con la evolución histórica de algunos de los impuestos provinciales. A fin de contraponerlos en perspectivas con algunas otras partidas y ver cómo, pese a los tarifazos, Mendoza no logra cubrir los intereses de la enorme deuda que tomó.
De esta manera, estos especialistas explican algunas de las causas de las deficiencias financieras y económicas que presenta la provincia. Según señalan desde este colectivo, “Mendoza atraviesa desde hace tiempo una aguda crisis que se ve reflejada en su delicada situación fiscal y un creciente endeudamiento. Mientras que el Producto Bruto Geográfico (PBG) tuvo una caída acumulada del -5,6% entre 2016 y 2019, su deuda pública casi se quintuplicó en el mismo período”.
En dicho período, el stock total de deuda pasó de $ 19.351.000.000 en 2015 a $82.513.000.000 a diciembre de 2019. Por otro lado, la caída de la actividad económica y el aumento de la deuda generaron que la relación PBG/Deuda pasara del 12,65% al 15,13% en dicho período.
Entre estos datos, los especialistas remarcan que aún falta conocer el índice PBG correspondiente al año 2020, pero se puede estimar que, dado los efectos negativos del coronavirus y el aumento del stock de deuda, la relación seguirá siendo cada vez más adversa.
Además de todos estos factores, cabe mencionar también que gran parte de dicha deuda pública fue contraída en bonos nominados en dólares, lo cual disparó el volumen del stock al devaluarse considerablemente la moneda nacional en el período analizado y generando también un fuerte incremento relativo de la partida INTERESES Y GASTOS DE LA DEUDA.
La relación que se ha dado en este período ha llevado a una sensible disminución en las partidas de educación, salud, seguridad y Obras Públicas. “La tantas veces mencionada corrección del déficit fiscal ha sido en verdad una reorientación improductiva del gasto público”, señalan los especialistas.
En este marco, desde Cefim apuntan que la relación que existe entre recaudación y compromisos ha ido cambiando y cada vez se puede dar menos respuestas desde la provincia. “Si bien los impuestos han aumentado en igual o mayor medida que las tasas inflacionarias no alcanzan para cubrir los gastos que antes si cubrían”, advierten.
En este sentido, cabe subrayar que en 2012 el Impuesto Inmobiliario alcanzaba a cubrir la totalidad de los gastos destinados a intereses de deuda. O sea que cada $100 de recaudación efectiva por dicho Impuesto, se cubría un monto mayor al equivalente del Gasto por Intereses de la Deuda de ese mismo periodo. Luego, comenzaron a evidenciarse algunos inconvenientes y este mismo porcentaje entre 2013 y 2015, se reduce a un promedio del 50%.
Luego, tras el cambio de gestión, y ya a principios del año 2016, se dieron unos sensibles incrementos de los impuestos patrimoniales (Inmobiliario - automotor), con actualizaciones anuales por encima de la inflación.
Sin embargo, al ir acompañados de toma de deuda constante, para el año 2019, de cada $100 de Intereses de deuda pagados, el Impuesto Inmobiliario sólo alcanzaba a aportar $ 20. “A pesar de que el impuesto a pagar por parte de los propietarios aumentó por encima de la inflación, alcanzaban cada vez menos para pagar el costo de la deuda”, destacan desde Cefim.
Ante este panorama, los economistas de este colectivo proponen sumar el Impuesto automotor, más el Impuesto Inmobiliario y el Impuesto de Sellos. De esta manera, se evidencia que el total recaudado por estos 3 Impuestos provinciales no alcanzó para cubrir los intereses de deuda del año 2019. “Esto es un indicador fuerte de como los recursos han perdido capacidad relativa para cancelar los crecientes Gastos derivados del endeudamiento, se necesita cada vez mayor carga fiscal a los contribuyentes para ser destinados al Pago de intereses”, advierten.
Aún con el aumento de este año –más allá de sus idas y vueltas- la enorme deuda que Rodolfo Suárez heredó de la gestión de Alfredo Cornejo hace que, aún con aumentos, Mendoza no esté en condiciones de afrontar con estos impuestos a la suma de intereses de deuda.
La mayor carga fiscal sobre las familias y empresas no alcanzan para cubrir solo los intereses de deuda –sin que entre en discusión el capital adeudado-. Este pago, señalan los economistas, “es gasto improductivo, porque no se destina ni a satisfacer necesidades públicas, ni permiten apuntalar la circulación de la actividad económica de la provincia”.
Además, los economistas señalan que “los altos niveles de Stock de Deuda en Moneda extranjera, exponen negativamente a las finanzas provinciales a shocks devaluatorios que están fuera de control para los gobiernos subnacionales”.
Finalmente, desde Cefim señalaron que “dado que el peso de los intereses de la deuda sobre las erogaciones corrientes en 2015, representaban apenas 2,7% y en 2.019 trepan al 7,4%, abre el interrogante de ¿A dónde van a parar los impuestos en Mendoza?”. Existe una mayor carga fiscal, que no implica mejores prestaciones públicas –para muestra basta ver la nota del 9 de febrero en Babel sobre el estado de las escuelas-, tampoco ha decantado en una mayor expansión de la inversión para motorizar y estimular la actividad privada que luego signifique mejores niveles de recaudación. “Estamos viendo cual es el verdadero costo del endeudamiento”, sintetizan desde Cefim.