El mundo // 2020-10-13
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Australia, estado presente para afrontar la pandemia: la experiencia de una mendocina
¿Cómo se afrontó el coronavirus en Oceanía? Una mendocina residente en el estado de Victoria nos cuenta su experiencia: asistencia a empresas, seguros de desempleo y medidas de emergencia para hacerle frente a un momento sin precedentes.


La pandemia de Coronavirus azotó al mundo y puso a los gobiernos de todos los países ante desafíos sin precedentes. Muchas de las medidas y recomendaciones sanitarias han diferido de un país a otro, dando como resultado distintos índices tanto económicos como sanitarios.

A este martes 13 de octubre, las cifras oficiales indican que en Australia se encuentran 1.380 casos activos de Covid-19, con un total de 899 decesos desde el comienzo de la pandemia y 25.037 recuperados; esto da un total de 27.316 casos desde febrero –cuando se detectó el primer caso- a la fecha.

En diálogo con Babel, la Licenciada en Comunicación Julieta Duarte analizó el panorama del país donde actualmente vive. Hace casi 3 años se encuentra en Australia, donde estudia y trabaja. Según señala, Australia optó por hacer que el Estado estuviera presente en la vida de los habitantes.

En este contexto, no todos los países gestionaron la pandemia de la misma manera, e incluso hacia dentro de cada país se manejó de diferentes maneras. Según cuenta Duarte, en Australia cada Estado tiene su autonomía y como no todos los Estados han tenido muchos casos, cada uno se manejó de diferentes formas. “Hubo una reglamentación nacional de estado de alerta. Pero cuando la cosa de agravó en el estado en que vivo yo, que es Victoria. El premier dijo ‘vamos a tomar medidas’. Ahí fue que decretaron la cuarentena obligatoria, barbijo y solamente abierto lo que eran servicios esenciales”.

En este marco, pasa a analizarse otro panorama: Australia es un país de grandes dimensiones, cuya realidad geográfica es más parecida a la de Argentina que a la de los países europeos. El testimonio de la licenciada en comunicación apunta que “se cerraron las fronteras entre los estados, hubo idas y vueltas porque ha sido prueba y error”. 

Dentro de este panorama, la comunicadora explicó que “tuvimos 10 casos activos y todavía tenemos dos semanas más de cuarentena obligatoria. Se han ido flexibilizando cosas, al principio se habían cerrado locales de ropa, pero se mantuvieron abiertos los shoppings. Ahí aumentaron los casos, se asustaron y volvieron a cerrar”.

Tal como hemos asistido en cuanto a las “recomendaciones” de la OMS, el avance de la pandemia ha marcado muchas situaciones de prueba y error. “Acá en Victoria tuvimos toque de queda. Al principio fue de 8 de la noche a 6 de la mañana. Y después de un tiempo, extendieron una hora más y después lo eliminaron”, contó Julieta.

Sin embargo, señala que se encontraron contagios en torno a los lugares de recreación. “Todos los bares y donde se puede juntar gente está todo cerrado, los locales de los shoppings están todos cerrados, los gimnasios y clubes están cerrados”, explicó.

Por otro lado, se encuentran en una especie de DISPO amoldada a la realidad australiana. “Hay distanciamiento social, uso de mascarilla obligatorio, y si te encuentran en la calle podés estar solo con una persona y esa persona debe ser de tu mismo domicilio”, detalló.

Australia, Estado presente

Así como en torno a las medidas sanitarias, el papel de los estados en distintas partes del mundo ha sido diferente. Así como en Argentina se crearon el IFE, los ATP y distintas medidas para responder a los diferentes sectores de la economía, en Australia sucede de una forma similar. 

En este sentido, Julieta cuenta que “si tenés síntomas, el estado australiano brinda un servicio de testeo gratuito. Tenés muchos puntos de la ciudad, vas y decís que tenés síntomas y te hacen el test”. 

Para prevenir posibles contagios, al hallar una persona con síntomas, la comunicadora señala que “en el tiempo de espera hasta que te dan los resultados del test, por una cuestión de proteger al paciente y al resto, te obligan a quedarte en tu casa”.

En este contexto, desde el estado australiano se buscó dar respuesta a la situación. “Como deberías estar trabajando, el estado de Victoria te da 450 dólares hasta que se sepa el resultado. Si resultara que después de los 2 días das positivo, te aíslas en tu casa por 14 días y te dan 1500 dólares”, explicó la mendocina residente en Australia.

Otro de los fenómenos aparejados a la pandemia ha sido una caída generalizada de las economías de todo el mundo y un aumento del desempleo. Ante esto, desde el gobierno de Australia se buscó contrarrestar el efecto con distintas herramientas. 

“Hay muchas ayudas que brinda el estado australiano. Esto no es solo en pandemia, si no podés trabajar, el Estado te da una ayuda económica mediante un servicio que es el Center Link, en donde cada 15 días te dan un dinero”, puntualizó la entrevistada.

Sin embargo, la pandemia acarreó nuevos problemas que antes no existían. Ante este panorama, desde el Estado se crearon distintas herramientas. “Job Keeper que es para mantener al empleado en el trabajo. Lo que hace el gobierno es brindarle a tu empleador un dinero, el empleador recibe un dinero para mantenerte en el trabajo. El gobierno intenta cubrir para evitar despidos”, es una de las políticas, algo similar a los ATP que el estado argentino implementó.

“También hay un Job Seeker, que jóvenes y adultos que están buscando trabajo y no consiguen, tienen cada quincena un dinero mientras buscas trabajo”, relató Duarte. Mientras que explicó que “todos estos planes tienen una contraprestación, que es presentar un registro de qué estás haciendo con ese dinero”. 

Por otro lado, se buscó fortalecer las políticas de vivienda, “comprar casas es muy caro, entonces se da mucho el tema de la vivienda compartida. No solo en los que somos extranjeros, sino en los mismos jóvenes australianos”. 

En este sector, “lo que se dio es una baja en los alquileres y en los impuestos. Cada caso es analizado. Si sos joven, si tenés algún ingreso, pero trabajas menos de 20 horas, o más, etc. Te brindan asesoría legal gratuita, asesoría psicológica gratuita”.

Pese a todos estos esfuerzos por parte del Estado, el empleo cayó considerablemente. “Muchos hemos perdido nuestros trabajos. Acá el sistema de pensión es diferente a la Argentina, tu empleador paga tu sistema jubilatorio y eso va a una caja de pensión que difiere a tu situación laboral, y vos podés ver cómo está”, contó Julieta Duarte.

En este sistema, cuenta la entrevistada, “lo que se brindó por única vez fue la opción de sacar. Los australianos podían sacar hasta 10 mil dólares, tenían opción de volver a sacar, pero justificando por qué ibas a sacar más de 10 mil dólares”.

Mientras que, para los extranjeros que trabajan en el país, “teníamos la opción de sacarlo por única vez en todo ese tiempo que hemos estado trabajando. La diferencia es que cuando uno es extranjero y está estudiando, puede pedir ese monto cuando se va del país y te descuentan un 30%, mientras que si sos working holidays te descuentan un 60%. Nunca obtenés el 100% de tus aportes jubilatorios”.

En este marco, la propia entrevistada fue afectada por el contexto, “accedí a un ingreso por haber perdido el trabajo y ser estudiante, nos dieron 1100 dólares. Tenés que presentar papeles, una carta de tu empleador de que te despidió o te disminuyó las horas de trabajo”.

Movimientos anticuarentena y críticas al gobierno

Así como se ha percibido en distintas partes del planeta, Australia no estuvo exenta de los movimientos anticuarentena, antivacunas y las críticas a las autoridades ante un panorama sin antecedentes.

“La gente no está feliz de que estemos en esta situación.  Y sobre todo les da bronca que el resto de Australia no está en la misma situación. Entonces ves que en los otros estados están en la playa. La gente se queja porque no tiene qué hacer”, señaló la entrevistada.

En tanto que aseguró que “la imagen del gobierno ha ido bajando. Acá es muy fuerte la figura del Premier, que sería como un gobernador en una provincia. La verdad es que la injerencia total y más importante la tiene el Premier”.

“Hubo una marcha anticuarentena que fue como en Argentina y en otros lugares del mundo. Pero eran algunos grupos, no fue masivo”, relató. Aunque puso en relieve algo que pasa en Australia de diferente manera que en otros países “ha habido más cosas relacionadas al racismo. En un conjunto de departamentos donde viven muchos refugiados e inmigrantes, africanos, de medio oriente, detectaron dos casos y recluyeron a todos a los 3 o 4 edificios y no los dejaban salir”, señaló.

Finalmente, explicó que esto llamo la atención, ya que no se habían cerrado barrios, incluso en lugares con mayores índices de contagios. Al parecer, como se ha visto en otras partes, las políticas siempre tienen una carga de acuerdo a la clase a la que van apuntadas. “Fue raro eso, porque no lo han hecho en otros lugares. Es parecido a lo que pasó con las villas en Buenos Aires. No lo hacen con los countries, en los barrios privados. Eso quedó resonando mucho y generó polémicas”, finalizó.


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