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Los propietarios de transportes escolares de la provincia realizaron una protesta frente a Casa de Gobierno solicitando que se tenga en cuenta la gravedad de su situación y la poca certidumbre respecto al retorno a la normalidad.
En diálogo con Babel, Diego Bonanno, Vicepresidente de la Cámara de Propietarios de Transportes Escolares de Mendoza (Caprotem), explicó el contexto en el que se encuentra este sector. “La idea es reclamar para que se declare al servicio de transportes escolar dentro de la emergencia económica”, aseguró.
Según explican desde el sector, son 7 meses sin recibir ningún tipo de ingresos. Los transportistas escolares no volvieron a trabajar después de las vacaciones, fueron solo dos semanas de clases antes de la suspensión. Desde fines de noviembre 2019 que no trabajan en plenitud.
Por este motivo, se han presentado tanto a nivel nacional como provincial distintos proyectos para brindar contención a uno de los sectores más golpeados por la pandemia. “Hemos quedado fuera de todas las medidas”, asegura Bonanno.
En relación a esto, el vicepresidente de Caprotem señala que la mayoría de los transportistas son monotributistas, sin embargo, no han podido acceder al IFE porque son propietarios de distintos rodados de modelos relativamente nuevos, necesarios para su actividad.
“Eso nos dejó afuera del IFE. Y lo que hace a las líneas de créditos, no podemos tomarlas porque no tenemos fecha cierta de regreso y no sabemos cómo vamos a hacer para devolverla”, explica el referente del sector.
El hecho del retorno escalonado a las clases, tampoco brinda una solución a los transportistas ya que los transportes irían ocupados en un menor porcentaje. O incluso las posibles medidas de sanidad permitirían llevar los vehículos sin ocupar toda su capacidad. “Si nuestro servicio no funciona de manera normal, tampoco es redituable”, puntualizó el entrevistado.
La crisis ha golpeado fuertemente a este sector que no termina de ver la luz al final del túnel. “Tenemos colegas a los que los vecinos se turnan para darles viandas y que tengan para comer. Son muchos meses con nuestra actividad parada totalmente”, asegura Bonanno.
En cuanto a las actividades de verano, con las colonias de los clubes y los municipios, desde Caprotem aseguran que durante el verano ocupan solo un 3% de su capacidad. “Este verano no hubo prácticamente trabajo por la situación económica”, subrayó Bonanno.
Otras actividades, con la aplicación de protocolos han podido retornar. El caso de los transportes es muy distinto y eso pone a estos empresarios entre la espada y la pared.
¿Qué se hizo en otras provincias?
Según señalan los transportistas escolares, algunas provincias han encontrado alternativas de ayudas al sector ante la crisis. La incertidumbre de la vuelta a clases y en qué condiciones se volverá, profundiza los problemas.
“En Corrientes se ha dado un subsidio de 20000 pesos, en Catamarca igual más un voucher de 10 mil pesos en combustible. A la gente de Comodoro Rivadavia los eximieron del pago de patentes, Ingresos Brutos y Monotributo”, explica el vicepresidente de Caprotem.
En ese sentido, Bonanno analiza que “la situación es que, si las clases no comienzan y no comienzan de manera normal, se hace muy difícil para nosotros salir a la calle. Tenemos colegas que están vendiendo los vehículos. Porque no pueden seguir”.
El diputado Sosa y la diputada Soto se reunieron con los representantes del sector y elaboraron en conjunto un proyecto que permita pasar la crisis y poder volver a trabajar en normalidad cuando las medidas sanitarias lo permitan.
“Este proyecto solicita que se nos asista con una tarjeta alimentaria, pero ya van varios meses y no nos han dado respuesta”, asegura el representante. Por ese motivo, los transportistas protestan para tomar visibilidad y buscar que se dé respuesta a su reclamo.