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El balance económico del mes de agosto 2019 marca una continuidad en las tendencias. Sin embargo, se generaron algunas diferencias con los meses anteriores que mostraron empeoramiento de algunos índices económicos.
El Mirador de Actualidad del Trabajo y la Economía analiza que “la contención del dólar, única estrategia electoral, no dio resultado: la inflación siguió elevada mientras la recesión se profundizaba”. En este escenario el gobierno recibió un fuerte castigo popular en las elecciones PASO que complicó la posibilidad de su continuidad en el poder.
A partir de ese resultado electoral, el gobierno dejó subir el dólar por encima de los $60, acusando a oposición y electores. “La pérdida de reservas se aceleró: sin contar la deuda con el FMI y el swap con China, el BCRA perdió 57 mil millones de dólares desde abril de 2018, cuando se firmó con el Fondo. El gobierno anunció medidas de alivio económico para recuperar electorado: llegan tarde, son insuficientes, generan conflictos políticos nuevos con los gobiernos provinciales y nuevas inequidades. La crisis se profundiza y los tiempos se acortan”, aseguran desde el MATE.
En el análisis pormenorizado de estos datos, los economistas detallan que la inflación interanual a julio de 2019 (dato que se conoció durante agosto) llegó al 54,4%. Y se llegó a una inflación del 2,2%. De esta manera, han sido 18 los meses consecutivos con una inflación por encima del 2%.
En 2017, durante la previa de las elecciones, el gobierno generó “un veranito” que le permitió repuntar en las urnas y generar un mejor clima. En agosto, la economía no había visto mejoras y “los pocos estímulos diseñados por el gobierno no tuvieron ningún impacto. La devaluación post-PASO ha complicado más el panorama”, señalan.
En cuanto a los datos, la evolución de la actividad en sectores seleccionados, para una comparativa entre julio 2019 y julio de 2018 nos lleva a conocer que hubo una caída de “-10% índice construya”; “-7,5% consumo minorista”; “-31% producción de hierro”; “-9% producción de acero” y “-48% producción de automóviles”.
Según apuntan desde este colectivo de economistas, uno de los motivos de la crisis ha sido la caída del salario real. “Desde 2003 hasta 2015, en cada mandato presidencial, la carrera entre precios y salarios tuvo como vencedor al ingreso de las y los trabajadores. El gobierno de Cambiemos revirtió esta tendencia. A cinco meses de terminar el mandato la carrera tiene un nuevo ganador: los precios. El poder de compra del salario se redujo un 20%”, señalan desde MATE.
¿Cómo se está pagando la deuda?
En una comparativa realizada entre el último primer semestre del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y el último primer semestre de Mauricio Macri, con su posible reelección, desde el MATE analizan que “para pagar los intereses de la deuda tomada en su gestión, Cambiemos recortó un conjunto de partidas sensibles del presupuesto. Trabajadores estatales, universidades nacionales, provincias, obra pública (sí, el asfalto “real” y las cloacas) y usuarios de gas y energía eléctrica (todos los hogares) están pagando la deuda”.
Por otro lado, por la caída de la recaudación a causa del derrumbe económico, al gobierno no le alcanzó con recortar gastos esenciales del presupuesto para lograr el equilibrio prometido al FMI. “La meta sólo pudo cumplirse por la venta de dos centrales termoeléctricas (por $40 mil millones) y por recursos que se extrajeron del FGS de la ANSES ($20 mil millones). Gracias a estos “recursos”, el gobierno pudo obtener el “superávit primario” acordado con el FMI para el primer semestre del año”, destacan desde el equipo de análisis.
Quita del IVA a alimentos
Una de las medidas que tomó el gobierno tras el aumento del dólar post-PASO fue la quita del IVA a la canasta básica alimentaria. Se trata de una medida que había sido pedida por diferentes organizaciones sociales y sectores políticos. Sin embargo, desde MATE puntualizan que existen algunos problemas con la aplicación de esta medida.
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No compensa los aumentos por la devaluación: La remarcación posterior a la última devaluación osciló entre un 15% y un 30% según el alimento. La eliminación del IVA entre el 10,5% y el 21% no alcanza a recuperar el terreno perdido.
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No garantiza el control: las grandes cadenas pueden incrementar su margen de ganancia desgravando el IVA, pero aumentando el precio de los productos.
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Castiga a los pequeños comercios: Su estructura impositiva no les permite aplicar el IVA cero sin asumir el costo. No pueden recuperar lo perdido.
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El costo recae sobre las provincias: el 56,7% de lo recaudado por IVA va a las provincias. La medida incorpora así un problema político a la coyuntura.
¿Quién paga el Plan Alivio del gobierno?
Para reconquistar el electorado perdido, señalan los economistas, se anunció para los próximos meses una batería de medidas: la eliminación de los aportes de trabajadores a la ANSES, el aumento del mínimo no imponible, una compensación para trabajadores que pagan ganancias, $1.000 por dos meses para perceptores de la AUH y $5.000 por única vez para estatales nacionales.
Asimismo, se congeló el precio de combustibles y se anunció la eliminación del IVA a un conjunto de alimentos. Gran parte del costo fiscal de estas medidas será cubierto con la coparticipación a las provincias.
Finalmente, desde el MATE se analiza el tema de la fuga de capitales. El grupo de especialistas señala que “sin considerar la asistencia del FMI y de China, el BCRA perdió 57.003 millones de dólares de sus reservas desde abril de 2018, mes en el que el gobierno solicitó el apoyo financiero de la entidad internacional. La insostenibilidad de este modelo especulativo que facilita y fomenta la fuga de capitales es evidente”.