_

Desde que asumió Mauricio Macri se generaron las condiciones económicas para que el capital financiero cuente con una serie de beneficios que convirtieron a la Argentina en un paraíso para la especulación. Desde entonces, las inversiones que llegaron no fueron a parar al sector productivo, sino que terminaron en el mercado de capitales.
Según un estudio del Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía, las Leliqs le cuestan al Estado “un millón de salarios por mes”. Según las cifras publicadas hasta diciembre, en 2018 se habían pagado un total de $312 mil millones.
En dicho mes, venció el último lote de Lebacs por un total cercano a los 75 mil millones de pesos de capital e intereses. El Gobierno premió, durante todo el 2018, a especuladores financieros con altas tasas de interés para evitar la fuga de dólares. De todas formas, la sangría de dólares no concluyó.
Algo similar pasó con las Leliqs, con la salvedad de que a estas letras solamente tienen acceso los bancos. Los pagos por Leliqs significaron en sus primeros meses de vida, desde octubre a diciembre de 2018, 86 mil millones.
Según explican los economistas de MATE, en los últimos 6 meses, el Estado pagó por intereses de Leliq (un bono que tienen únicamente los bancos), 226.000 millones de pesos. Esa plata, que se dio para evitar que suba el dólar y ajustar la economía, es el equivalente a 1.000.000 de sueldos durante el mismo período.
Los cálculos realizados por MATE están basados en un sueldo de $34.700 por mes. En base a ese número, lo que el Estado destina en intereses equivale a 1 millón de personas durante 6 meses.
En cambio, si el cálculo se realizara sobre el Salario Mínimo, Vital y Móvil, el número es aún mayor. Desde este año, y debido a la situación económica, el Gobierno aumentó el SMVyM a $12.500. Si bien a finales del año pasado dicho salario era menor, calculado sobre ese número, lo que destina el Estado resulta irrisorio.
Según el cálculo realizado por VCF en base a los números aportados por MATE, el Estado paga por intereses alrededor de 3 millones de Salarios Mínimos, Vitales y Móviles. La fiesta especulativa continúa y no parece que se vaya a corregir en los próximos meses.