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Desde que Cambiemos tomó las riendas económicas del país, las decisiones del equipo económico le dieron un protagonismo fundamental a los especuladores financieros. La fuga de capitales y la suba del dólarcrean daños colaterales en los objetivos inflacionarios del gobierno. Los funcionarios del gobierno que tienen sus fondos afuera y no los traen por asumir que no confían en el país que ellos mismos gobiernan. Estos y otros factores fueron socavando la confianza que la gente tiene en el gobierno nacional.
En consonancia con lo que había sucedido la semana pasada, el dólar arrancó esta semana a un valor de $25,50. El vencimiento de las Lebacs este martes ponía un halo de incertidumbre sobre lo que podía suceder con el valor del dólar y el nivel de reservas que podían llegar a tener que abonar por la Lebacs que no se renovaran. Finalmente, un 100% de las Lebacs fueron renovadas, con un dólar a $25 y una tasa de interés del 40%.
En este contexto, durante los días previos, el Gobierno realizó operaciones a dólar futuro, anunció una negociación y el retorno al FMI, realizó ofertas records para frenar la subida del dólar y mandó a su vocera predilecta –la diputada Elisa Carrió- a pedir a los grandes pooles de siembra a que realicen las liquidaciones que corresponden a este periodo. El sociólogo Martín Ferreyra y el economista Gabriel Olmedo analizan el contexto que generó Cambiemos y que puso al Gobierno en crisis. Uróboros, la serpiente que se muerde la cola, era usada en la iconografía alquímica para simbolizar los procesos constantes o los esfuerzos inútiles por los ciclos que vuelven a iniciarse a pesar de los esfuerzos para impedirlo.
El dólar futuro
La primera semana de este mes de mayo, el gobierno realizó negociaciones a dólar futuro por un valor de $22,85, la subida del valor de la moneda estadounidense podría significar un costo adicional para el gobierno. Los siguientes meses prevén un contexto de continuación de subida en el dólar: los contratos marcan un dólar futuro a $27,25 para julio de este año, $29,50 en octubre, $31,20 para enero y $32,85 para abril del 2019.
¿Para qué sirve el dólar futuro? “El dólar futuro es un instrumento que fue bastardeado por la presente gestión, pero es muy utilizado por los bancos centrales en diferentes partes del mundo y altamente efectivo en situaciones de corrida cambiaria”, explicó Gabriel Olmedo. “No implica transacciones en dólares, sino que se paga en moneda local la diferencia entre el precio pactado y la cotización del día” agregó.
En el mismo sentido, añadió Olmedo que “la raíz del problema fue la apertura indiscriminada del mercado de capitales, que generó una enorme inestabilidad financiera”. Es por ello, asegura el economista, que hemos sido el país que más devaluó su moneda en el mundo por la suba de tasas de los Estados Unidos. “De todos los instrumentos utilizados para tratar de controlar el precio del dólar, el más costoso han sido las LEBAC, que entre 2016 y 2017 nos han costado el equivalente a 21.000 millones de dólares en intereses y si mantienen el ritmo actual se podría esperar otros 12.000 millones de dólares para este año”, sentenció.
En torno a este tema, Martín Ferreyra explicó que, en una operación de dólar futuro, si el dólar llega a haber aumentado respecto al momento de la compra, la diferencia se la apropia el que había comprado. “Si firmaste a 23 y está 25, los dos pesos de diferencia quedan para el privado. Ellos se habían comprometido a eso y como está más arriba, gana. Hay una apropiación extra por parte del privado”, sostuvo Ferreyra.
Más deuda para pagar la deuda
El pago por intereses o servicios de deuda ocupa cada vez mayor porción de los gastos corrientes del Estado parece no acabar y como señalábamos en análisis anteriores es pagado con nuevas tomas de deuda, es otra de las estrategias cortoplacistas del equipo económico de Cambiemos. En torno a este tema, Olmedo asegura que “han quedado demostrados los límites del modelo de endeudamiento sin ningún tipo de visión sobre la utilización estratégica de ese recurso. En el modelo actual se necesita cada vez más deuda para pagar deudas pasadas. De esta manera le garantizan las ganancias al sector financiero”.
Por su parte, Ferreyra destaca que “Los intereses en 2015 equivalían al 1,4% del PBI y en 2018 van a equivaler al 2,5%. Esto qué significa que más plata que podría destinarse a otros gastos, tiene que usarse a solventar el pago de los intereses de la deuda tomada. El problema cada vez más se empieza a requerir que otros gastos se hagan más chicos para poder pagar la deuda, algo que ya pasó en la historia argentina, los famosos recortes no incluyen el item deuda”
Lilita pidiendo que liquiden la soja
En una catarata de tweets, la Diputada Carrió se refirió a la relación de Cambiemos con el sector agrario y pidió directamente “liquiden la soja”
Nosotros acompañamos al campo en los momentos dificiles, bajamos las retenciones, la sociedad acompañó... ahora les digo a ellos: No retengan la soja, empiezen a liquidar para que ingresen divisas.
— Elisa Lilita Carrió (@elisacarrio) 11 de mayo de 2018
¿Cuán significativa resulta la liquidación de los pooles sojeros? Hasta ahora, el sector agrario ha tenido la posibilidad de especular con el tipo de cambio para ver cuándo le resultaba más rentable realizar las liquidaciones. Sin embargo, nuestros entrevistados relativizan el papel que ha tenido en este contexto el monto de las liquidaciones.
“La falta de dólares esperados de la soja tiene dos componentes, la mala cosecha por la sequía y la especulación financiera de los grandes exportadores” explica Olmedo. Además, aclara que “tiene un enorme peso la entrada de dólares de la soja y a los terratenientes no los convences haciendo declaraciones mediáticas”. El sector agroexportador se mueve, en mayor medida, por intereses económicos y no por amistades o simpatías.
Según añade Olmedo, “había una estimación para el año 2016 y 2017, realizada por Patria Grande, de todas las retenciones: se hablaba de 4.104 millones de dólares. Y en este año se podría pensar en 2.500 millones más. Unos 6.500 millones de dólares en los 3 años”.
Por su parte, Ferreyra sostiene que “no sería la causa principal que estaría explicando el problema o la tensión peso-dólar. El principal problema que hay entre la tensión pesos-dólares es el déficit comercial y el déficit de la cuenta de capital que tiene la Nación”. Es decir, la única forma genuina de obtener dólares para equilibrar las cuentas es que Argentina vendiera más productos que los que compra. “Hay que destacar que el papel más importante hoy es del sector financiero con las desregulaciones que ha habido, principalmente la que les permite a los capitales especulativos entrar y salir sin ningún tipo de anclaje”, aseguró el sociólogo.
La fuga de divisas
Uno de los grandes riesgos que se corría este martes era que, en caso de no renovar las Lebacs, se fueran los fondos de las Lebacs a dólares y esos dólares salieran del país, liquidando una porción de las reservas del BCRA. “La cantidad de reservas antes de la corrida bancaria rondaba los 60.000 millones y estuvimos perforando los 50.000 millones. Esto quiere decir que en 3 semanas perdiste más del 15% de las reservas”, puntualizó Olmedo.
Ferreyra analiza que los protagonistas de la disputa son, muchas veces, socios de algunos de los funcionarios. “Lo que estamos en presencia es de una pulseada -y en realidad no sé porque ellos mismos son parte de los ganadores- entre el gobierno y los especuladores: lo que se está definiendo son las particularidades que van a tener las ganancias de estos tipos a futuro” sentenció el sociólogo.
A su vez, Ferreyra explica que “hay una tensión entre distintos agentes económicos: el Estado y agentes económicos concentrados muy potentes por ver quien determina los márgenes de rentabilidad que van a tener. Cómo se disputan quien y cuánto va a ganar en el futuro próximo”.
El gobierno logró convencer a los bonistas y renovó el 100% de las Lebacs con un interés cercano al 40% anual. Del total de Lebacs renovadas, el 65% fueron colocadas a 35 días de plazo a una tasa del 40% anual. El resto de las Lebacs, a plazos de 2 a 5 meses, se colocaron a tasas del 39% anual promedio.
El problema se pateó hacia adelante y los beneficiados son los mismos. “El negocio es meter dólares, ponerlos a especular en letras cortas que genera el BCRA y eso les genera un margen de ganancia tremendo” aseguró Ferreyra. Finalmente, el sociólogo sentenció que los sectores concentrados “se retroalimentan, generan corridas, ganan por un lado y ganan por el otro”. En este sentido, aseguró que “los funcionarios actuales están en los dos lados del mostrador, no creas que tienen intereses contradictorios a lo especulativo. Estos son parte “juegan y especulan”.