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Meses atrás, el propio ministro Nicolás Dujovne desmentía la vuelta de la Argentina al FMI. Sin embargo, este martes se anunció que nuestro país está en negociaciones con la entidad financiera para solicitar un crédito cercano a los 30 mil millones de dólares.
En torno a esta temática, el analista Nicolás Aroma apuntó que, en primer término, hay que diferenciar entre liquidez y solvencia. “Liquidez se refiere a situaciones de desfasaje financiero de corto plazo y solvencia tiene que ver con las condiciones estructurales y de fondo de la situación fiscal” explicó Aroma.
Es por eso que, según analiza Aroma, el crédito del Fondo es para intentar solucionar un problema de liquidez que podría presentarse si la corrida continúa y los tenedores extranjeros de Lebacs no renuevan las letras y escapan al Dólar. Ante esta posibilidad, el gobierno busca dar una solución a un potencial problema que se presentaría al continuar desarrollándose el mercado cambiario como en la última semana de abril y la primera de mayo.
“La solvencia es algo más complejo, porque la balanza comercial argentina será deficitaria en 10.000 Millones de Dólares” explicó Aroma. También, cabe analizar que el FMI al realizar préstamos a los distintos países del mundo, lo hace imponiendo condiciones de ajuste fiscal y recortes a determinados sectores.
En cuanto a estas condiciones, el pasado viernes, en plena turbulencia monetaria y cambiaria, el ministro Dujovne anunció un Ajuste Fiscal. “Esto es un anuncio fiscal, no monetario” sostiene Aroma, quien asegura que, en un primer momento, el anuncio llamó la atención. Sin embargo, ahora se entiende que estaba dando señales al FMI. “De esos 30.000 Millones, ya anunciados, se esperan mayores ajustes al gasto. Otra vez, Jubilaciones y salarios en la mira”, explica.
El recuerdo de la Alianza
Como analizábamos previamente, desde el año 2003 que el Fondo Monetario Internacional no brindaba ningún crédito a la Argentina. Sin embargo, una intervención de este tamaño, recuerda al blindaje de la Alianza en el año 2000. Los recuerdos y comparaciones invadieron las redes sociales y más de un medio de comunicación.
En relación a esto, Aroma puntualizó que “se parece al blindaje como operación financiera y como instrumento utilizado”. Ante el nuevo acuerdo, quedan por verse las condiciones en las cuales se realizará el mismo. Por otro lado, analiza el economista que las condiciones del sistema financiero son mucho más fuertes que en aquel momento. “No así el déficit fiscal y no así el nivel de endeudamiento” explicó.
Aroma señala que, más allá del acuerdo, el problema no es el FMI en sí, sino que han sido las políticas internas del Poder Ejecutivo que han puesto a la Argentina en una situación de absoluta fragilidad externa. “El nivel de deuda no es sostenible en el tiempo. ¿Por qué? Porque no está la Argentina generando los dólares y los recursos propios para poder financiar su déficit”, aseveró.
Y, por otro lado, se han hecho enormes concesiones tributarias y de recursos de ingreso que han hecho que el déficit se acentúe: eliminación de retenciones al sector minero, eliminación y bajas a las retenciones a la exportación de granos, bajas muy fuertes y considerables sobre el impuesto a los bienes personales, entre otras.
Finalmente, Aroma apuntó que “nunca es sustentable la toma de deuda cuando el país no crece”. Y, en ese sentido apunta que “ha caído fuertemente el consumo interno y las exportaciones están muy por debajo del nivel de importaciones”. Entonces, si la economía no termina de crecer, la relación de la deuda sobre el producto bruto interno empieza a aumentar peligrosamente, explicó el especialista.