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Cuando concluía el año 2016, en todo el país se desataba una lucha que pretendía disminuir el impacto del ajuste en el sector de ciencia y técnica. Este diciembre, a un año de aquello, científicos y científicas de 16 provincias se reunieron en la Universidad Nacional de Quilmes para unificar estas luchas que, hasta ahora, se habían visto atomizadas en todo el territorio nacional.
Esteban Zunino es Doctor y Magister en Ciencias Sociales y Humanas (UNQ) y Licenciado en Ciencias de la Comunicación (UBA). Hasta la llegada del ajuste de Macri, era Becario posdoctoral (CONICET) y Profesor de Teorías de la Comunicación I y II en la Universidad Maza en la provincia de Mendoza. El 2017 lo encontró luchando todo el año por la situación del ajuste hacia el sector, fue uno de los referentes de “Ciencia y Universidad ni un paso atrás”, movimiento conformado en Mendoza para enfrentar al ajuste.
En este marco, cuenta Zunino que “el frente que se lanzó formalmente el 17 de diciembre es la consecuencia de un año -y más- de trabajo conjunto a lo largo y ancho de todo el país”. Y agregó que “se trata de un grupo de científicos y universitarios que estuvimos muy activos. Nos manifestamos puntualmente en torno a dos conflictos: la política de vaciamiento del CONICET, puntualmente sobre la expulsión de científicos y la baja de presupuesto ahí y sobre las distintas políticas de ajuste, sobre todo acá en la UNCuyo”.
Así como Ciencia y Universidad en Mendoza, se activaron muchos espacios de índole similar en todo el país. Según cuenta Zunino, gran parte de ellos comenzaron a trabajar en la previa de las elecciones del 2015, entendiendo que un triunfo de Macri no avizoraba un buen futuro para el sector, a pesar de las promesas electorales.
“Durante todo este año fuimos desarrollando estos espacios que se fueron dando en Salta, Jjujuy, Tucumán, Corrientes, Córdoba, San Juan y la Patagonia” explica Zunino y añade que “esto se dio en 16 provincias”. De esta manera, continúa el investigador, “fuimos formando de hecho este frente, obviamente con discusiones políticas, con diferentes internas, pero sobre todo con acuerdos. Entonces, lo que nos quedaba como tarea, era dejar de ser un conjunto de agrupaciones aisladas y pasar a ser un organismo geográficamente más diverso y unificado”.
El encuentro de lanzamiento
Este mes, lo que sucedió fue un encuentro de dos días en la Universidad de Quilmes, donde se convocaron a los principales referentes de la ciencia y universidades de toda la Argentina. “Se lanzó finalmente, después de una jornada de discusión programática, un espacio a nivel nacional que está conformado por todas las agrupaciones que veníamos trabajando anteriormente más algunas otras que fueron invitadas” puntualizó Zunino.
“El desafío de este frente será articular todo eso, ver en algún punto y armar una mesa en donde se busquen más que las diferencias, los acuerdos” aseguró el docente. Mientras que agregó que lo importante será “que podamos intervenir orgánicamente sobre las problemáticas disímiles que atacan a uno y otro sector pero que, aunque los síntomas son diversos, son características de una misma política de ataque a la universidad y a la ciencia”.
Tal como entiende Zunino, estas situaciones que viven Ciencia y Técnica son productos de las políticas de ajuste de Macri y de Barañao. “Afectan de manera bastante similar a todo el sistema, sobre la base de ese diagnóstico no es solo el vaciamiento del CONICET, o no es solo el cierre de programas universitarios, sino una caracterización mayor que permite que todo eso pase y es una política de ajuste que recae sobre todo el sector” apuntó Zunino. Mientras que aseguró que lo primero que decimos es “no son reformas, es ajuste”.
El ajuste hacia el 2018
Tal como en el 2016, este diciembre se presenta las publicaciones de los ingresos al CONICET. En torno a esto, Zunino afirmó que “todavía no se publicaron los resultados, pero se van a publicar la semana que viene o la siguiente y muy probablemente vayamos a una nueva escalada de conflicto como fue en diciembre del año pasado. Si bien se sabe que ya no hay grandes recortes en becas, es lo mismo que sucedió el año pasado, se sostiene el piso de becas, o los funcionarios dicen eso”.
“Vamos a estar alrededor de 450 ingresos que es lo mismo que ingresó el año pasado” explicó el docente. Mientras que aseguró que además habrá un plus “que no está del todo claro, sostienen que va a haber unos 150 ingresos más, pero son altas por bajas. Es decir que son los puestos que quedaron por jubilación o planta vegetativa”.
Finalmente, Zunino sostuvo que “con esos ingresos extras estaríamos rondando los 550 o 600 ingresos, estaríamos casi 300 ingresos por debajo de 2014”. Y criticó que “si uno piensa en la proyección que planteaba el Plan Argentina Innovadora, si en 2014 entraron 900 hoy tendríamos que estar alrededor de 1100 y vamos a un escenario donde –como mucho- van a ingresar 600. Es decir, que seguimos con una cantidad de ingresos que es el 50% de lo que se venía dando y que planteaba plan de desarrollo científico construido y puesto en marcha por el mismo ministro que hoy dice que ese plan era inviable”.