Entrevistas // 2017-10-31
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La uberización del empleo
Las reformas implementadas por el gobierno de Michel Temer en Brasil son “el ejemplo a seguir” por parte del gobierno argentino. Los avances del neoliberalismo sobre los derechos adquiridos por los trabajadores recién comienzan.


En entrevista con VCF, el periodista brasilero de Brasil de Fato y de la Empresa Brasilera de Comunicación, Pedro Rafael Vilela apuntó algunas de las cuestiones vinculadas a la reforma laboral brasilera y cómo esta podría incidir en una posible reforma laboral en Argentina.

Uno de los conceptos con los cuáles se explica la reforma laboral en Brasil es la “uberización” (por la modalidad de Uber) del trabajo. En este sentido, explica Vilela que “dentro de los varios cambios introducidos, uno de los más importantes es que toma mayor importancia de la negociación entre el trabajador y la empresa. Ahora lo que diga la ley importa menos si lo que se acuerda entre el empleado y el empleador no la respetan”.

Esta preeminencia de los acuerdos bilaterales entre los empleados y los empleadores ha sido tomada como principio general “el negociado está por encima de lo que está legislado”. Es por esto que Vilela sostiene que “los derechos parece que están, pero si hay una negociación directa entre las partes, la ley deja de importar”.

Si bien la ley se sancionó en julio, algunos de sus puntos ya entraron en vigencia, pero la puesta en marcha en 100% de la ley se dará a partir de este primero de noviembre. Lo que se ha llevado adelante por ejemplo hasta ahora es que “ha habido reducción de pagos con la negociación entre empleador y empleados”.

También se han dado cambios en términos de las vacaciones pagas y las licencias. “Todos esos derechos sobre los cuáles no se podía avanzar ni modificar, ahora se han vuelto más vulnerables” explica el columnista de la EBC.

La flexibilización laboral

Otra de las cuestiones a analizar es que ahora se han flexibilizado los contratos laborales. “Ahora se puede contratar por demanda, usted queda disponible pero solo por demanda” asegura Vilela. Y explica que “la empresa te tiene como empleado, pero solo te paga en el momento en el que trabajas. Una de las ofertas publicadas decía: trabajas para las cadenas de comidas rápidas sólo sábados y domingos, sin derecho a tickets de transporte ni nada de los que tienen los demás trabajadores por 4,50 reales por hora (unos 24 pesos argentinos). Sólo cobras lo que trabajas”.

La tendencia entonces es a que baje el salario medio y que la gente consiga empleos más informales y subempleos enmarcados en la ley. Junto a esto hay una reglamentación del trabajo en casa, la empresa solo tiene el vínculo para pagarle, pero sin adquirir ningún otro derecho. “La ley anterior decía que se puede trabajar desde casa, pero que las empresas deberían garantizarles las condiciones de trabajo. Con esta reforma, la empresa se desliga de la necesidad de acompañar y ofrecer condiciones de trabajo” apuntó el periodista. Y de esta manera, asevera que “no hay control de jornada, entonces las personas trabajan 10, 12 o 14 horas”.

Estos acuerdos bilaterales que se explicaban al principio de la nota dan la posibilidad de avances sobre otros derechos de los trabajadores. “La ley ahora permite que, si un sujeto trabajó 3 o 4 años en la misma empresa, y no recibe horas extras, ni vacaciones ni nada. Se puede hacer un acuerdo donde el trabajador firma como que la empresa no le debe nada, y con esta ley ese acuerdo toma tal peso, que después el trabajador no puede reclamar” apuntó Pedro.

Cómo se disfraza esta iniciativa del neoliberalismo

El discurso dice que ahora el empleador y el trabajador pueden negociar libremente. “Pero si el empleador tiene mucho más poder que el empleado, sabemos que esto no es así” apunta el entrevistado.

Otra de las reformas es el hecho de que ahora los aportes que se realizan al sindicato son voluntarios. “Esto les sacó a los sindicatos el aporte de los trabajadores. Una de las ideas es que los sindicatos dejen de tener fuerza para representar a los trabajadores” señaló Vilela. Y aseguró que “esto es muy grave. Siguen existiendo los convenios colectivos, pero pierden peso”.

Según explica el entrevistado, lo que se decía en Brasil es que la ley se tenía que parecer a la que implementó España después de la crisis del 2008. “Lo que pasó tras la reforma laboral en España es que hay más empleos que durante la crisis, pero empleos de muy mala calidad. Y la renta media de los trabajadores cayó mucho” apuntó.

Lo que sucede en Brasil, que es un país que siempre tuvo mucha informalidad es que la renta media de los trabajadores tiende a ser mucho peor aún. “En este proceso, la informalización ha sido muy grave con esta nueva ley. No hay más relación laboral estable, sino relación laboral inestable” señaló, para finalmente decir “no hay libre negociación entre desiguales”.


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