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El dato arrojado por el Consejo Empresario Mendocino muestra como el sector privado ve con preocupación la situación económica de la provincia. Mediante una comparación con la Nación y con otros países de la Región, la situación de Mendoza genera incertidumbre ¿Cómo se hace para volver a exportar como antes?
Según el informe del CEM, “las exportaciones de bienes de Mendoza alcanzaron los USD 1.348 millones en 2020. Este monto es 7,2% menor que el exportado en 2019, y se encuentra 25% por debajo del registro de 2011”. El estudio detalla que las exportaciones nacionales cayeron un 34% y han seguido un patrón similar: a la baja entre 2011 y 2015, recuperaciones entre 2016 y 2018, y nuevas caídas con la pandemia.
Por otro lado, los datos arrojados por el informe señalan que en 2021 hay una recuperación cercana al 11%. En tanto que el CEM subraya que “Mendoza ocupa el séptimo lugar en el ranking de provincias exportadoras, encabezado por Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, pero se sitúa en el duodécimo puesto en el ranking nacional de exportaciones por habitante, liderado por Santa Cruz (USD 5.250/hab.), Chubut y Santa Fe, ambas por arriba de USD 3.000 per cápita”.
El detalle de hace una década muestra que Mendoza exportaba USD 1.001 por habitante, mientras que hoy exporta solo USD 678/hab., estos números la ponen por debajo del promedio país que alcanza los USD 1.210. Sin embargo, los números de Argentina también se han visto golpeados y resultan bajos al compararlos con países vecinos o de la región, como Chile (USD 3.752/hab.), Uruguay (USD 1.973/hab.) y México (USD 3.239/hab.).
Muchas de las economías de la región se han visto golpeadas por la pandemia, pero han reaccionado de distintas maneras. Argentina fue uno de los países más golpeados por la pandemia y Mendoza quedó en el mismo contexto. Luego, las caídas de la última década son sólo superadas por Colombia en el contexto regional.
Por otro lado, las exportaciones de Mendoza representan sólo el 2,5% de las ventas de Argentina al exterior en 2020. En cuanto a las exportaciones, se ve un aumento de las Manufacturas de Origen Agropecuario (61% a 72% de las exportaciones) entre 2011 y 2020, compensado por caídas en Combustibles y Energía, y en las Manufacturas de Origen Industrial. Los Productos Primarios, en tanto, mantuvieron su participación en torno del 15%.
En cuanto a Mendoza, el informe expresa que sigue existiendo una fuerte concentración de las exportaciones mendocinas en pocos productos y países destino. ¿A qué se refiere esto? La poca diversificación apunta a que el 70% de los envíos al mundo corresponde a 5 productos solamente, siendo el vino fraccionado el más importante, con USD 629 millones en 2020 (47% de las exportaciones); mientras que el 58% de las ventas al exterior se explica por tres productos de la industria vitivinícola.
En relación a los destinos, Estados Unidos recuperó el primer lugar entre los mercados destino, seguido por Brasil y el Reino Unido. Estos tres países concentran el 53% de las ventas externas de nuestra provincia. Mientras que el Mercosur y países asociados son nuestro primer destino de exportación con el 32% de las ventas, seguido por el NAFTA (30%) y la Unión Europea (19%).
Los números de mínimos y máximos
El informe analiza toda una década tanto para la provincia como para el país, de esta manera se pueden ver que las exportaciones de Mendoza se contrajeron en volumen y en precio durante el período analizado.
En ese marco, el máximo volumen exportado se alcanzó en 2012 (1.242 miles de toneladas), para caer al mínimo de la serie en 2014 (765 miles tn.), manteniéndose en ese nivel hasta 2017.
Los representantes del sector empresarial subrayan que “los pronósticos indican que la economía mundial y la de nuestros socios comerciales crecerán este año, y también el próximo. En ese contexto, nuestras exportaciones deberían aumentar. Mendoza debe exportar más y diversificar sus exportaciones, sumando actividades generadoras de empleo y con alto valor agregado”.
Ante el rumbo económico del país, los empresarios reclaman certidumbre y menores trabas para la exportación. “Los problemas de competitividad de nuestra economía, que no se resuelven con múltiples tipos de cambio, cepos o periódicas devaluaciones. En este sentido, la reciente restricción a la exportación de carne es un ejemplo de una política inadecuada, que vulnera contratos internacionales, genera incertidumbre y ocasiona pérdida de mercados externos, afectando negativamente las inversiones y las exportaciones”, aseguran.
En ese marco, este sector apunta a la necesidad de reformas estructurales en el ámbito tributario, financiero, laboral y logístico; mientras que aprovechan el informe para bregar por la simplificación de trámites para la creación de empresas y para impulsar exportaciones y nuevas inversiones de perfil exportador, además de una apertura inteligente al mundo.
En ese sentido, desde el CEM aseguran que “en el escenario post-pandemia, la inversión privada y las exportaciones deberían ser los ‘motores’ que impulsen el crecimiento del país y la Provincia, generando producción y trabajo genuino para reducir los elevados niveles de pobreza que afectan a los sectores más vulnerables de nuestra comunidad. Estos dos motores han estado apagados por mucho tiempo”.
Finalmente, vuelven a remarcar que “tras una década de estancamiento económico, es imprescindible que las exportaciones -junto a la inversión privada- se constituyan, por fin, en los motores de nuestra economía nacional y local para volver a crecer”.