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Hace pocas horas, escuchamos a Horacio Rodríguez Larreta declarar que “existe una necesidad de flexibilizar las indemnizaciones por despido”. En respuesta, distintos referentes de los gremios salieron a repudiar los dichos del jefe de gobierno porteño.
Sin embargo, para mostrar que no solo son declaraciones, el PRO presentó rápidamente un proyecto que busca echar por tierra la existencia de las indemnizaciones por despido. Según el propio texto del legislador fueguino Héctor Antonio Stefani, “el presente proyecto pretende superar los obstáculos que existen hoy en materia de costos laborales mediante una reforma que instituye un nuevo SGI el cual otorgue beneficios a los empleados pero que, a su vez, disminuya el costo para las empresas y fomente la creación de más puestos de trabajo en el sector privado".
¿Qué dice el proyecto? La propuesta consta de un total de 17 artículos, donde se prevé la creación de un Seguro de Garantía de Indemnización y que el mismo funcione mediante un fondo de capitalización.
En ese marco, en diálogo con Babel, el doctor Enrique Arias Gibert, ex camarista laboral, analiza este movimiento que se comienza a gestar por parte de Juntos por el Cambio y que busca la desaparición de las indemnizaciones por despidos.
“Se trata de una fantasía. La cuestión a preguntarnos es ¿Por qué nace esta fantasía? Es inviable”, asegura el jurista. En tanto que remarca que “acá hay algo que es clarito y es recurrente la idea de acabar con la indemnización”.
En ese contexto, Arias Gibert apunta que “hay normas constitucionales que lo impiden”. Por otro lado, subraya que “si incumplo un contrato, obviamente hay una indemnización. Esto pasa en todo el derecho argentino”.
En ese sentido, Arias Gibert toma las declaraciones de los funcionarios cambiemistas, quienes aseguran que “esto funciona en otras partes del mundo” y advierte que “fuera de nuestro país, en Europa, los países latinos tienen un sistema de indemnización parecido al nuestro”.
En tanto que analiza “los países germánicos o nórdicos vos tenés una cláusula de reintegro. En esos países si te despiden sin justa causa te tienen que volver a tomar”. Estos son los países a los que habitualmente se refieren cuando señalan este tipo de proyectos, la cuestión es que omiten una parte importante.
“En Estados Unidos, por ejemplo, hay ambos sistemas porque las reglas las ponen los estados. Hay algunos donde se tiene indemnización por despido y otros donde no, pero el daño se paga igual”, explica el abogado.
Como un ejemplo, Arias Gibert apunta que “en la película Filadelfia, se despide sin justa causa y puede intervenir un tribunal. Para los trabajadores es muy caro litigar en Estados Unidos. Por eso en Estados Unidos termina siendo tan importante la conciliación”.
La cuestión con las conciliaciones, a las que tanto se recurre en Argentina últimamente, es que, según el entrevistado, “terminan significando la renuncia de los derechos de los más débiles. Vas a cobrar la indemnización en 10 años o cobras una parte ahora. Por eso es peligrosa toda esa ideología”.
Por otro lado, también pensando en otro sistema, Arias Gibert explica que “Canadá tiene un multiplicador de acuerdo a la cantidad de desempleo que exista. Es un sistema parecido al nuestro, cada vez que Canadá tiene un desempleo más alto, la indemnización se multiplica”. De esta manera, en ese país se han logrado evitar despidos cíclicos de acuerdo a los vaivenes económicos.
“Es una forma de que no se produzcan los despidos, tarifan mejor el daño. No es lo mismo ser despedido en un momento de pleno empleo que en un momento donde sería más difícil conseguir trabajo”, destaca el jurista.
El proyecto puertas adentro
Una de las cuestiones que se pregunta Arias Gibert es el porqué de la aparición de este tema en agenda y cómo funcionaría el sistema que proponen. “No dicen de donde saldría la plata”, advierte.
La lógica empleada por los sectores empresarios –y por los sectores políticos que representan esos intereses- es que “si es más fácil despedir, es más fácil contratar”. Sin embargo, Arias Gibert asegura que “es totalmente lo contrario. Si vos querés aumentar el desempleo, bajas los salarios. ¿Cuándo contrata trabajadores un empleador? ¿Cuando son más baratos o cuando los necesita?”.
Por ese motivo, el entrevistado apunta que “la relación está vinculada a la actividad económica. Del 2003 al 2014 el desempleo bajó de manera impresionante y en esos años, Néstor Kirchner aumentó la indemnización por despido. No tiene relación una cosa con la otra, el empleador no contrata trabajadores porque no los necesita”.
Ante este análisis empleado por el jurista, se desprende que si hay empleo y los trabajadores están bien pagos, consumen, gastan y se produce un círculo virtuoso. “Yo no contrato porque pueda despedir”, remarca.
En cuanto a la comparación con los países nórdicos y germanos, el ex camarista laboral asegura que “en Dinamarca, Finlandia, Noruega, Alemania y Suecia, no hay despido. Usted puede despedir cuando hay justa causa. Usted no despide porque no le gustó, despide porque su empresa está en una situación de crisis”.
Bajo esta premisa, Arias Gibert añade que “lo que se discute de fondo es la plena ciudadanía. Durante todos estos años se fueron viendo las maneras de hacer cada vez más difícil que los humildes se acerquen a la justicia. Cualquier ciudadano puede pedir un embargo preventivo, salvo el trabajador”.
La respuesta en torno al porqué del proyecto en este momento se puede encontrar en lo que veían en las encuestas y lo que aparece como una expresión en las urnas: la pérdida de votos por derecha de Juntos por el Cambio. “No creo que Milei sea lo mismo que Larreta o Macri. Rodríguez Larreta trata de promover, pero justamente porque tiene miedo a Milei. Trata de ganar los votos de ese sector, quiere discutirle esos votos”, explica.
Finalmente, Arias Gibert apunta que “no creo que se pueda llegar a avanzar, porque ni ellos mismos lo creen”. En tanto que subraya que “económicamente, lo que necesitamos es conservar empleos porque estamos en condiciones de crisis”.