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Esta semana se conoció la novedad de que el gobernador Suárez firmará un bono para poder afrontar las deudas. El bono tendrá un plazo de 48 meses y desde el gobierno aseguran que el mismo se debió emitir debido a la baja recaudación a causa de la pandemia.
Como ya se había anticipado en previas notas de Babel, la provincia no disponía de los medios para hacer frente a la enorme deuda que tiene con sus acreedores. De esta manera, Mendoza tomará deuda pero no para poner a funcionar el aparato productivo, sino que para hacer frente a las deudas tomadas previamente.
Suárez publicó el Decreto Nº174 con el cual se tramita una emisión de título bajo la “emergencia sanitaria”, de esta manera, el gobierno puede hacer uso de hasta 4.000 millones de pesos en crédito. Luego, mediante la resolución 84, se establece la emisión de Títulos Públicos llamados “Bonos de Emergencia” por 3.000 millones de pesos para la cancelación de obligaciones del Sector Público Provincial.
Según explica el especialista en finanzas públicas Nicolás Aroma, “Mendoza se encuentra en una de las crisis económicas más grandes que enfrentó la provincia en 30 años. La pandemia, vino a profundizar los problemas recesivos que ya arrastra la provincia desde hace unos años. Si bien el dato de la DEIE aún no fue informado, se estima que la caída del PBG para el año 2020 rondará el 10%, acumulando tres años de fuerte recesión y con un tamaño de la economía en niveles del 2007, un retroceso de 14 años”.
En ese marco, Aroma apuntó que “en un momento donde todos los países del mundo expanden sus déficits fiscales para sostener empleos (Chile 10 % de PBI, EEUU anuncio un plan de estímulos por 1,9 billones de dólares), Mendoza no tiene defensas”.
La crisis ha golpeado a las distintas provincias y a Nación de manera diferente. Según apunta este analista, depende de la actitud que cada administración tomó para con la crisis. En ese marco, Mendoza tuvo una actitud pasiva. “Los datos de empleo (según CEM) muestran que, en el año de pandemia, Mendoza No pudo contener empleos en el nivel que lo hizo el promedio nacional. La tasa de desempleo se aceleró muy por encima que el promedio Nación”, advierte Aroma.
En ese contexto, es relevante el análisis que explica que desde el Segundo Trimestre 2019, al Segundo Trimestre 2020, el desempleo aumentó un 74 % en Mendoza, mientras que el promedio nacional por el mismo periodo el desempleo aumentó un 23 %, es decir que Mendoza destruyo empleos un 214 % más que el resto del país.
Desde el gobierno provincial aseguran que esta toma de deuda permitirá que no se compliquen las cadenas de pago provinciales. Esta herramienta que el gobierno utiliza se pagará recién dentro de 48 meses y tendrá un plazo de gracia de 12 meses.
Mendoza tiene cerca de 7.000 millones de pesos en vencimientos durante el mes de junio. Además, comenzará a pagar los intereses de la deuda refinanciada durante 2020 a partir del mes de septiembre.
La cuestión de fondo
La baja en la recaudación, el estancamiento con inflación que afecta a todo el país parecen ser aún más graves en Mendoza. ¿Qué hay detrás de todo esto? “Hoy la provincia ha entrado en una dinámica de destrucción de empleo preocupante, si no se ataca rápido esta situación, vamos hacia un escenario de desempleo ‘estructural’. Mendoza nunca vio de manera sostenida índices de desempleo de dos dígitos, siempre estuvimos en la mitad de la tasa promedio nacional, en tres años, ya estamos empatados”, apunta Aroma.
El analista asegura que la deuda es un “Cepo al desarrollo”. Según datos del Ministerio de Hacienda de la Provincia, y con datos Pre-pandemia, mientras el Stock de Deuda medido en pesos se multiplicaba por cinco en el periodo 2015 - 2019, y los flujos de fondos sacrificados por el pago de intereses de deuda acumulaban más de $23.500 Millones para ese mismo periodo, la tasa de desempleo se duplicaba en la Provincia, pasando del 4,4 en 2016% al 8,8% en el 2019, y el PBG caía un 4,8% (DEIE) en el acumulado de esos cuatro años. Hoy, la situación es todavía peor.
En este marco, Nicolás Aroma sentenció que “si la Deuda se multiplica, al mismo tiempo que la capacidad productiva se achica, no solamente se produce el Default ‘Financiero’ por la imposibilidad de generar recursos para repagar la deuda tomada (más intereses), sino que también se avecinaban los dañinos efectos sobre las variables socio-económicas, en una especie de Default ‘económico y Social’, y así sucedió”.