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En la mañana de este viernes comenzó la Audiencia Pública por el proyecto “Cerro Punta Negra (Club House)” y el “Aprovechamiento hidroeléctrico Punta Negra”. Las posturas de los distintos sectores parecen no tener un punto de coincidencia y las posiciones no se acercan.
Hace algunos días, uno de los referentes de los sectores ambientalistas, Eduardo Sosa expresaba en su cuenta de Twitter que: “En Mendoza, Argentina, un empresario quiere hacer un emprendimiento inmobiliario adentro de un área natural protegida, y como tiene "llegada a las altas esferas", el proyecto -inviable por dónde lo mires- está a punto de ser aprobado por el gobierno de Mendoza”.
En tanto que añadía que “el proyecto Punta Negra ofrece parcelas de hasta 12 mil m2, Club House, hoteles, hosterías, senderos, planta de agua potable, energía eléctrica y cloacas en medio de la Reserva Manzano-Portillo de Piuquenes, sitio de naturaleza pristina, pisoteando las leyes 8400 que creo el Área Natural Protegida”.
Mientras que invitaba a participar a todos este viernes con la premisa de que se conozca la situación. “El gobierno de Mendoza no solamente lo impulsa, sino que agravia a los investigadores del CONICET que hicieron del dictamen técnico que no da el aval y a los ciudadanos que protestan por el atropello. El día 14/05 hay audiencia pública, entra a http://ambiente.mendoza.gov.ar y busca la audiencia pública para inscribirte y dar tu punto de vista. Allí encontrarás también toda la información oficial”.
En ese marco, Babel dialogó con el propio Eduardo Sosa y Diego Stortini, para conocer los posicionamientos de dos de los sectores involucrados y cuáles son sus fundamentos para sostener los mismos.
Stortini es el presidente de la Cámara de Comercio, Industria, Agricultura y Turismo de Tunuyán. Como tal es una voz autorizada para hablar del tema y cuenta con una posición institucional y algunas consideraciones a nivel personal.
Según detalla el empresario, el proyecto se ha ido adaptando a los pedidos de la ley. “En el año 2018 comenzó a tener modificaciones el proyecto original, que era un proyecto muy ambicioso que incluía un fraccionamiento de una parte de la propiedad en 20 fracciones para irla modificando en el tiempo. Este fraccionamiento ha quedado de lado”, expresó.
En tanto que apuntó que “lo que se va a discutir –en la Audiencia Pública- es la construcción de una Hostería Club House, esto incluye un restaurante y casa de té y cinco habitaciones”. Además, contó que este proyecto propone tres medios de arrastre para hacer esquí e incluye la construcción de sendas peatonales o puentes para que se haga senderismo y trekking.
Por otro lado, otra de las cuestiones a considerar era la propuesta de la empresa sobre la construcción de una usina eléctrica, “y ha propuesto todas las plantas de tratamiento para que todos los líquidos sean tratados y generen el menor impacto ambiental posible”, detalló Stortini.
En ese sentido, el representante del empresariado local advirtió que “como presidente de la Cámara debo decirte que la empresa ha hecho el esfuerzo y se han adaptado a la ley 8400 que es la ley que crea la reserva. Es la única empresa que lo ha hecho”.
Entonces, desde la Cámara se brindó un ferviente apoyo a la iniciativa. “No solo que debo acompañar, tengo que decir que es la única que lo ha hecho y termina siendo un ejemplo. En el Manzano Histórico hay emprendimientos mucho más grandes que no lo han hecho”, apuntó Diego.
Por su parte, Eduardo Sosa se basa en este mismo marco legal para decir que no es viable la construcción del proyecto. “El principal cuestionamiento es que legalmente no es posible hacer un emprendimiento inmobiliario adentro de la reserva. Porque tanto la Ley de creación, que es la Nº 8400; la Ley de Áreas Protegidas Nº 6045, la Ley de Ordenamiento Territorial Nº 8501 y la ley del Plan de Ordenamiento territorial, que es la Nº 8999, todas esas leyes están en contra de lo que pide este proyecto”.
En este marco hay una contradicción entre ambos sectores, ya que desde la Cámara se asegura que “el ferviente acompañamiento de la Cámara tiene que ver con el cumplimiento de la Ley y la empresa va a la Audiencia Pública con el cumplimiento de la ley”.
Sosa, advierte que “puede ser un lugar hermoso, un centro de esquí maraviilloso, pero no se puede hacer”. Y añade que “tiene serios impactos ambientales, algunos de ellos muy inciertos y que ponen en peligro ciertos recursos que tiene la Reserva. A lo largo de los estudios de impacto ambiental no se han podido resolver. Estamos frente a un proyecto que tiene un alto impacto y que ha sido rechazado en el dictamen técnico dos veces por el propio CONICET”.
En cuanto a la cuestión de los dictámenes técnicos del CONICET, Stortini señala que no fue un “no” sino que se hizo un señalamiento sobre un aspecto del proyecto que fue quitado del mismo.
“Creo que hay un grupo de personas que de manera oportunista están cambiando las cosas. El dictamen del IADISA pone en foco el proyecto de desarrollo inmobiliario es el más perjudicial”, puntualizó el empresario.
Mientras remarcó que “el IADISA dictaminó negativamente contra una parte del proyecto. Se desinforma cuando se dice que está en contra, está en contra del fraccionamiento y la empresa está dispuesta a dejarlo de lado para llevar adelante la construcción de la hostería, el restaurante, las instalaciones”.
El proyecto y los vecinos
Ni siquiera los propios vecinos de la zona están totalmente de acuerdo con la situación que se vive en torno a la Reserva. Mientras algunos opinan que es una oportunidad de trabajo que puede potenciar la zona, otros advierten sobre los peligros en cuanto a las escasas fuentes de agua que se tiene en el lugar.
En ese sentido, Stortini aseguró que “mi percepción personal es que este tipo de emprendimientos nos permite formalizar y tener un acceso a la montaña desde una perspectiva turística y formal. Hoy el acceso a la montaña es para los amantes de la montaña, pero eso es un deporte, no un producto turístico”.
Mientras que añadió que para que el acceso a la montaña sea turístico “debemos hacerlo de manera formal, en ley. Me genera la empatía de que vamos a mejorar la propuesta turística en la montaña”. Y subrayó “entiendo la cultura del ambientalismo que pide no modificar el ambiente. Los respeto, pero si la empresa cumple con la ley y presenta toda la documentación, les estamos diciendo que preferimos que no se cumpla la ley”.
En cuanto a los vecinos, Diego Stortini asegura que “creo que estos vecinos se encuentran ante el desamparo de las políticas públicas. No han tenido plantas de tratamiento, no han tenido agua potable, han desarrollado el manzano histórico en un marco de desinversión. Uno va al Manzano y encuentra un desarrollo totalmente desordenado. La gente toma agua de los arroyos para sus casas, ellos dicen ‘no hacen nada allá arriba si no han hecho nada acá abajo’. Es una falsa discusión, a los vecinos hay que hacerles las obras, hay que acompañarlos con las obras públicas”.
Sosa, en cambio, señala las advertencias de los vecinos que no apoyan el proyecto “la gente está preocupada porque el Manzano depende del Arroyo Grande para tener agua potable. El Master Plan que tienen es de cuatro quebradas y cuatro emprendimientos. Lo que se está evaluando es uno solo y después vendrán los otros”.
Diego Stortini explica que se trata de una falsa dicotomía “están jugando para el mismo equipo, el vecino de Vista Flores va a ser beneficiado. Vas a poder ir a tomarte un té o comer y usar los medios de elevación. Están a 14km, muchas cabañas van a ser ocupadas por gente que vaya a ese emprendimiento”.
Mientras subraya que “el emprendimiento filosóficamente es bueno, la gente que se tuvo que adaptar a la Ley y se adaptó. Yo les pido que tengan un poco más de objetividad, que no mezclen los temas. No es la 7722, no es el agua o nada. Esto no se puede resolver con ’la reserva no se toca’”.
Ante un contexto de falta de propuestas laborales y una matriz productiva que no da mucho margen económico a la región, desde la Cámara de Comercio advierten que “el Valle de Uco ha conseguido un solo vector de crecimiento y es el turismo”. Esto, acompañado del sector vitivinícola que tiene una restricción muy fuerte y es la falta de agua.
¿Se puede hacer algún tipo de inversión turística en el marco legal actual?
Consultado por esto, Eduardo Sosa aseguró que “se pueden hacer inversiones, ajustar los tamaños y las intensidades de uso de los emprendimientos turísticos. La reserva fue creada con dos categorías, un área grande que se llama Área Recreativa Natural donde están los mejores paisajes y está por encima de los 2900 metros. Permite actividades turísticas de bajo impacto. Después hay otra parte de la reserva que se llama Reserva de Usos Múltiples y también es posible un uso más intensivo”.
Con estos requisitos, explica Sosa, “se pueden colocar determinadas cosas con tal de que no afecte los recursos naturales. Lo que pasa es que este proyecto, tal como lo cuenta el proponente, es un proyecto urbanístico inmobiliario”. Entonces, indica Sosa que “no digo que no sea atractivo para un grupo de personas, con un camino mejorado, comodidades, energía eléctrica. Pero no es posible en este marco legal”.
Finalmente, Diego Stortini apuntó contra los legisladores que se expresaron en contra durante las últimas horas e incluso pidieron participar de la Audiencia. “Son un grupúsculo de políticos que están tratando de hacerse ver. No han ido nunca, no han propuesto nada para la zona, cuatro años siendo legisladores provinciales o nacionales sin proponer nada. Y hoy usan a mis vecinos para convencerlos de que tristemente los acompañen”, disparó.
Las cartas están sobre la mesa y la Audiencia Pública –que se está realizando al momento de la publicación de esta nota- mostrará los distintos pareceres y posiciones de cada sector. Será cuestión de ver, tras las exposiciones en esta Audiencia No Vinculante, cuáles son los pasos a seguir desde las autoridades encargadas de regular los emprendimientos de la zona.