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El proyecto presentado por el oficialismo nacional para elevar la base del mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias ha generado un principio de acuerdo entre las distintas fuerzas políticas. Con media sanción en diputados y un dictamen favorable en el Senado, se espera que en los próximos días se convierta en ley.
¿Cómo incidiría en la realidad mendocina? En diálogo con la economista Paula Pía Ariet, de Gestión Consultores, la modificación de este impuesto podría significar un vuelco hacia el consumo en nuestra provincia.
Según el estimativo hecho por estos especialistas, la elevación de la base y la modificación de este impuesto beneficiaría a cerca de 45.000 mendocinos. “Estas personas, actualmente afectadas por el Impuesto a las Ganancias, son el 65% del total de los que pagan en la provincia”, explicó Ariet.
En este sentido, cabe destacar algunos detalles tanto positivos como negativos de la situación de la provincia. Como primer dato, el 65% de los trabajadores y jubilados que estaban pagando el Impuesto a las Ganancias ganan menos de $150 mil.
Este dato, apunta la economista, “no es un buen dato, ya que la línea de pobreza que rondaba los $50 mil”. Para ser más precisos, según las cifras del Indec para febrero de 2021, un grupo familiar de 3 personas tiene una Canasta Básica Total de $46.173; mientras que un grupo familiar de 4 personas, eleva su CBT a $57.997.
Ante este panorama, la economista expresa que “el cuadro es abrumador. Es un margen corto entre dejar de ser pobre y empezar a pagar impuesto a las ganancias”. Por ese motivo, Ariet asegura que “se puso un parche, pero el panorama es un poco más complicado”.
Hasta ahora, y habrá que ver cómo cambia con la sanción en el Senado y la consecuente reglamentación, la base mínima sube a $150 mil, pero no se cambian las escalas. ¿Qué significa esto? Que, con los aumentos salariales, algunos trabajadores que “salen” ahora del impuesto, podrían “volver a entrar” en algunos meses.
“Al ajustar los salarios, hay gente que en poco tiempo puede volver a entrar a pagar”, advirtió la contadora. Además, señaló que “al no haber cambiado las escalas, el problema es que vas a dar un salto muy grande y podrían volver a pagar, pero bastante más”.
Al analizar este 65% de personas que dejarían de pagar, advertimos que la mayoría de los que pagaban ganancias son trabajadores asalariados, Hay mucha gente que cobraba entre 95 mil y 150 mil pesos. “En Mendoza hay cerca de 220 mil empleados en relación de dependencia”, analizó la economista, por eso este número de trabajadores que dejarían de pagar significa algo importante.
Cambios en empresas
Con esta nueva reglamentación se favorecería a las empresas que facturan montos menores y se cargaría más a quienes tienen facturaciones más altas. La cuestión, entonces, estará en “la zona límite”.
Según señala Ariet, “el problema es que se está estipulando que vas a pagar cuando superas un cierto monto, vas a pasar del 35% al 40%. Entonces va a haber empresas que están en el límite y no van a querer pasarse”.
De esta manera, se puede dar casos de baja en la facturación para evitar “pasarse” o límites al crecimiento para ciertos sectores. “Cuando hay tanta presión tributaria, empiezan a hacer las cosas ‘por el costado’”, analizó la economista.
Según el análisis de Ariet, esto puede generar que no haya toma de nuevos empleados en algunos sectores. “No generás condiciones para que haya cada vez más empresas que quieran tomar más gente. Eso se vuelve un espiral negativo”, analizó la economista.
En los próximos días, el Senado de la Nación estará discutiendo los cambios en la aplicación del Impuesto a las Ganancias. Por lo pronto, Paula Pía Ariet advierte que “es algo positivo, pero deberá venir acompañado de otras medidas”.