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Tras un 2020 con mucho movimiento en el ámbito de la salud, los trabajadores y trabajadoras del sector no tienen paz. El Estado no cumple con los pases a planta pautados, los aumentos son escasos, no hay reconocimiento al sector que se encuentra en la primera línea. Y, como si eso fuera poco, en uno de los hospitales principales de la provincia, se vive un ambiente laboral bastante complejo.
El 2021 se presenta como una continuidad del hostigamiento laboral que los trabajadores del Hospital Lagomaggiore denunciaban a mediados del año pasado. Cabe recordar que, tras solicitar en reiteradas veces un traslado, se suscitó un suicidio de un trabajador del hospital allá por el mes de enero.
Luego, sin ningún tipo de explicación, y tal como consigna la nota de del pasado 25 de septiembre, la jefa de Terapia intensiva fue desplazada de su cargo. Graciela Zakalik, una reconocida intensivista en Mendoza y el país, fue notificada en ese momento que no estaría más en la jefatura. Sin embargo, más allá de lo destacado de esta situación en particular, lo de esta jefa de área no fue una excepción, sino la regla.
Según revelaron fuentes a Babel, la directora del Hospital, Roxana Cabrera, se habría dirigido a los trabajadores desde su asunción en el cargo de manera un tanto hostil, trato que fue creciendo con el paso del tiempo.
“Se vienen cambios fuertes”, cuentan los trabajadores que dijo la directora. “Dijo que no le iba a temblar el pulso. Que, si le queríamos tener miedo, le tengamos miedo”, revelaron a continuación.
La situación de Zakalik se repitió con otras jefas del área de maternidad e incluso también se realizaron expedientes con sanciones a médicos de diferentes áreas. Los trabajadores de salud aseguran que nunca tuvieron acceso a esos expedientes, pero sí a sus reprimendas.
“La directora, doctora Cabrera, me dice que han labrado un informe, pero nunca me dejaron ver qué decía”, cuenta uno de los entrevistados a Babel. Según se les dijo a los distintos trabajadores, “la situación era insostenible”.
A algunos se los obligó a renunciar, otros recibieron sanciones y a otros se les elaboraron sumarios. “Los que hemos firmado, en mayor o menor medida hemos sido perjudicados”, cuentan.
La nota en cuestión cuenta con casi un centenar de firmas de distintos trabajadores. Según cuentan las fuentes consultadas por Babel, “había gente que decía que no podía firmar por miedo. Después de que salió esto y vieron la fuerza que tomó, hay más gente que ha querido firmar la nota”.
Hay temor porque el hostigamiento continúa y, al estar firmada con nombre y apellido de cada uno de los que presentan quejas, los trabajadores del Hospital Lagomaggiore temen algún tipo de represalia.
Mientras tanto, la nota ingresada a la gobernación pasó a Asesoría del Gobernador, quienes instruyeron para que se inicie un proceso de investigación y se tomen las medidas pertinentes. Según se pudo saber, el caso está en manos de la abogada del Ministerio de Salud y desde el pasado 4 de enero no hay novedades.