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El panorama de retorno a clases abre distintas aristas, desde las discusiones sobre los protocolos y los cuidados que se deberán tener en el marco de la reapertura de las clases. Pero tras eso, hay otra serie de factores que vuelven a estar sobre la mesa. Uno de ellos es cómo afectaron la pandemia y la inflación al sector de librerías.
En ese contexto, Gustavo Fernández, Presidente de la Cámara de Librerías, Jugueterías y Papelerías de Mendoza dialogó con Babel para analizar la situación. En cuanto al 2020, el entrevistado apuntó que fue un año malo, como para todos, “con la pandemia, los chicos no iban a la escuela y entonces no se les rompe la mochila, ni la cartuchera, ni el bibliorato, gastan menos cosas”.
En este sentido, Fernández explicó que “cambió el hábito de consumo. Muchos productos que se consumían no se consumieron más y otros que no se consumían se empezaron a consumir. No hubo un recambio de consumo que significara un ingreso similar para las librerías”.
El panorama de principios de año suele ser de repunte para las librerías, tras varios meses de ventas bajas. Sin embargo, el 2021 se muestra distinto, “este año estamos con niveles de ventas de octubre del año pasado, en plena pandemia. Habitualmente, en este momento tendríamos que triplicar la venta, pero no arranca”, apuntó el entrevistado.
Algunos padres ya se han acercado a las librerías a tratar de comprar lo que se les da en la lista de útiles, pero se trata de una minoría. “Los que pasan del jardín a primer grado, por ahí los padres han venido. Pero la secundaria, todavía no empiezan a pedir nada, porque recién los pide cada profesor”, explicó el referente del sector de librerías.
En cuanto al contexto, Fernández cree que el hecho de las clases en casa durante todo el 2020 repercutirá en algunas ventas para el segmento. “Va a haber poco recambio de mochilas y cartucheras. Cuadernos, blocks, repuestos, tienen reposición, pero no llega a los niveles que manejábamos en 2020”, analizó.
El factor inflación
Hace al menos una década que nuestro país convive mes a mes con una inflación considerable. Por momentos controlada y por momentos desbocada, siempre es un factor a tener en cuenta para los comerciantes y consumidores.
Ante este panorama, Fernández señala que el 2020 fue disruptivo respecto a algunas costumbres, “los aumentos han sido mensuales, estamos alrededor del 50% respecto a enero del 2020. En febrero se están dando aumentos nuevamente”.
En ese sentido, el entrevistado explica que lo “usual” era que existiera una lista de precios de octubre a marzo, lo que permitía a los libreros adquirir stock y realizar ofertas para comienzo de clases. “Ahora te están aumentando todos los meses. Si sacaste una oferta, cuando vas a reponer no te dan los números. Totalmente desparejo con respecto a otros años”, señaló.
El empleo en librerías
Muchos sectores vieron complejizadas sus labores y tuvieron que recurrir a las ayudas del Estado, desde ATP hasta préstamos, el 2020 no fue un año sencillo para nadie. Los empleadores del sector, explica el entrevistado, “aquellos que son socios de la Cámara de Librerías, no tenemos noticia de que hayan cerrado o hayan dejado gente sin trabajo. Pero hay otros negocios polirubros que no están asociados a la Cámara que sí. Algunos han cerrado y otros han dejado gente sin trabajo”, puntualizó.
Finalmente, Gustavo Fernández analizó el contexto en el cual se dan las compras de materiales por parte de los padres: los protocolos no permitirán las grandes aglomeraciones que se han dado en otros años, por ello, aconsejan que, si ya se tiene la lista, se proceda a ir a las librerías.
“La gente que esté en condiciones, que esté decidida a comprar, que salgan y lo hagan”, explicó el Presidente de la Cámara de Librerías. En tanto que añadió, “mientras con más tiempo vayan a comprar, pues mejor. En un local donde antes entraban 50 o 60 personas, ahora no pueden ir más de 6 o 7. Si están decididos y tienen la lista, que recorran, busquen precios y compren ahora”.