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Este miércoles se publicó en el Boletín Oficial, el Decreto Nº 51 que da oficialización al aumento y bono para el personal de la educación que había quedado fuera de la negociación paritaria tras el rechazo del SUTE a la propuesta de aumento salarial presentada por el Gobierno provincial en las reuniones de paritarias.
Ante el cierre unilateral por parte del gobierno y el anuncio de aumento de un 20% por decreto, Diario Babel dialogó con la Secretaria de Acción Social del SUTE, Laura Espeche. La docente contó que “nosotros seguimos insistiendo en que un decreto es una imposición. El Gobierno decidió cerrar de manera unilateral la paritaria”.
Este panorama generó descontento en el sector de la educación, “el SUTE y el conjunto de trabajadores y trabajadoras de la educación tenía la disposición a seguir negociando en este ámbito porque creemos que es el único válido para presentar las posiciones de ambas partes”.
La semana pasada, el gobernador Rodolfo Suárez mantuvo una reunión con representantes de los gremios UPCN, ATE, SUCEND, UDA, docentes autoconvocados y celadores autoconvocados. En ese entonces, Suárez anticipó el pago del bono para ese sector, además del incremento del 20%.
“El gobierno hizo una única propuesta, que no recompone el 2020 con una inflación superior al 36% y contiene montos en negro. Ni siquiera empata las peores previsiones para el 2021. El propio gobierno, desde el presupuesto provincial estima una inflación del 29% y ofrecen un 20%”, sostuvo la representante del gremio.
El aumento previsto en el Decreto está conformado por un aumento salarial que abarca hasta el 31 de diciembre de 2021 y se compone de una suma fija de $54 mil pagadera durante el 2021 en ocho cuotas de $ 4.000, dos de $5.000 y dos de $ 6.000, a lo que se agrega un aumento sobre el básico de un 20% en tres tramos no acumulativos del 7% en marzo, 7% en julio y 6% en octubre.
La propuesta no cayó bien en los docentes debido a que deja “en blanco” el año 2020, donde los docentes no percibieron aumento alguno. “No se recompone ese año y hay proyecciones de consultoras privadas que dicen que la inflación estará entre el 48% y el 51%”, subrayó Espeche.
El contexto no es nada favorable para quienes son trabajadores de la educación. Cabe recordar que un docente que recién se inicia cobra 24 mil pesos y un celador 18 mil. “Son salarios de miseria”, sostienen desde el gremio.
Desde el SUTE se elaboró un informe a fines del año pasado donde se mostraba que la recaudación había sido mayor al 2019 y todos los ítems que el gobierno “se ahorró” con la pandemia.
“El discurso de que ‘plata no hay’ es falso. Los números demostraron que la recaudación fue superior al año anterior. Se destinan fondos y recursos al pago de acreedores privados, pero no se le pone dinero a la educación. Están invertidas las prioridades de este Gobierno”, enfatizó la docente.
En ese marco, subrayó que “en vez de reparar escuelas o proveer insumos para retomar las clases, no hicieron nada”.
Retorno a clases
Desde el gobierno provincial y nacional se han puesto fechas de retorno para las clases presenciales. Sin embargo, desde el gremio aseguran que no se les ha consultado nada. “Lo que sabemos es lo que está en los medios, anuncian que las clases vuelven, pero no dicen cómo, ni de qué manera, ni con qué personal”, expresó Laura Espeche.
Ante estos anuncios, la docente puntualizó: “no dicen como garantizarían la bimodalidad que anuncian en los medios”. Y, en ese sentido, señaló que “tenemos muchas cosas para decir porque somos los que estamos en la escuela. Mañana tenemos otra paritaria no salarial porque tenemos muchas dudas y el malestar es cada vez mayor, las familias de los chicos quieren saber qué es lo que va a pasar”.
Una vez más, el gobierno de Suárez –tal como hizo Cornejo en repetidas ocasiones durante su gestión- cerró la paritaria e impuso una cifra que deteriora considerablemente las condiciones de vida de los docentes. El aumento en los últimos dos años será de un 20%, dejando a los educadores y celadores en una condición deplorable.