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El gobierno anunció a través de los medios de comunicación que volvería a viejas prácticas del Cornejismo. “Aumento por decreto” vociferó el gobernador, haciendo caso omiso a los pedidos de los docentes.
Al parecer, no habría avances en las negociaciones entre el gobierno provincial y el Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación. ¿Y cómo iba a haberlo? El gobierno ofreció $0 para el año 2020, un año cuya inflación superior al 30%.
Con la “herramienta” extorsiva del ítem aula, el gobierno evitó que el sector docente pudiera manifestarse libremente ante los atropellos durante los últimos años. En ese marco, desde Casa de Gobierno han realizado propuestas por debajo de la inflación, rechazadas en sendas ocasiones por los gremios e impuestas por decreto.
En el año 2016, debutó el ítem aula disfrazado como “aumento” y un porcentaje en dos cuotas. Los celadores recibieron un 13% en dos veces, mientras que para los docentes fue aún menor.
El 2017 también se cerró con un decreto por parte de la administración de Alfredo Cornejo. El no arribo a un acuerdo llevó a que el gobierno decretara un 17% de aumento en 2 cuotas.
La pérdida de poder adquisitivo fue una constante durante toda la gestión del actual presidente del radicalismo. Como el 2017 se había terminado con un porcentaje menor a la inflación, los docentes pedían una recomposición del 7,6% más el aumento estipulado.
La discusión no arribó a buen puerto y finalmente, el gobierno, que había propuesto un 15,7% en 3 cuotas más cláusula gatillo, “castigó” a los trabajadores de la educación sin dicha cláusula y cerrando por decreto el aumento. Sin embargo, a raíz de la galopante inflación, a mediados de año, el gobierno activó la cláusula.
De esta manera, en 2018, Alfredo Cornejo llevaba tres años de gestión al frente de la provincia y tres paritarias que fracasaron, decantando en aumentos por decreto. Así, los años 2016, 2017 y 2018 fueron cerrados unilateralmente y sin la presencia de la cláusula gatillo.
Ya en 2019, durante su último año de gestión, Cornejo alcanzó un acuerdo con los docentes por primera vez. Se trató de un aumento indexado mes a mes de acuerdo a la inflación. Durante ese año, la inflación acumulada en nuestra provincia alcanzó el 53,5%.
La regresión a nivel presupuestario va a contramano de lo que dice la Ley. Según la Ley Provincial de Educación N° 6.970, el presupuesto educativo debería ser un 35% del presupuesto provincial. Sin embargo, se ha descendido todos los años (salvo 2019, por dicha indexación), hasta llegar a ser casi un 20% del presupuesto provincial.
Este 2020, con nuevo gobernador, pero del mismo espacio político, la política relacionada a la educación tuvo una fatídica continuidad. Durante todo el año, el equipo liderado por Rodolfo Suárez no quiso sentarse a paritarias con el sector educativo.
Al ser obligado por la justicia, el gobierno ofreció un aumento de $0. Luego, por fuera del ámbito paritario, comenzaron a hacer conocer la intención de llevar el aumento vía decreto. “Esto es un acto de mala fe negocial y define el estilo Cornejo-Suárez de extorsión y castigo”, dijeron desde el sindicato.
En ese marco, desde el SUTE señalaron que “el Ejecutivo está obligado a sostener lo que ha ofrecido, en la paritaria. De lo contrario, es un claro ejemplo de mala fe negocial. Pasando de la negociación a la extorsión. Este mensaje disciplinador para al conjunto, es una práctica autoritaria con la que se maneja comúnmente la DGE”.
Mientras la mayoría de las provincias llegaron a acuerdos con los docentes, e incluso algunas pagaron por conectividad ante el esfuerzo del sector para sostener el sistema educativo, en Mendoza no se actuó de la misma manera.
“Para el 2021 propuso cifras insuficientes que además incluían montos en negro. Estamos hablando de salarios que -en Educación-, son de los más bajos del país. Sólo multiplicando por tres lo que gana un/a celador/a o una maestra que recién se inicia, se podría rozar la línea de pobreza”, señalaron desde el gremio.
El conjunto de docentes, reunido en plenarios, dijo NO a la propuesta de Suárez. “Exigimos lo que nos corresponde: recomposición por lo perdido este año (30%), pago de ayuda útiles, reconocimiento de gastos de conectividad, vestimenta de celadores/as y continuar en febrero la discusión sobre salario 2021”, detallaron desde el sector.
De qué se trata la propuesta? Según se conoció en las pocas semanas en que duró la paritaria, el gobierno propuso una suma en negro y un 20% de aumento para el 2021. De esta manera, “se comen” un año de paritaria, ya que no habrá ningún aumento para el 2020.
Los trabajadores de la educación se plantea la posibilidad de un plan de lucha para inicios de 2021. Según analizó Sebastián Henríquez, en diálogo con Babel, “esto dependerá de que seamos capaces de hacer un paro indeterminado y presionar. Un paro masivo en los primeros días y el gobierno deberá sentarse a discutir. Hay que mostrar en la acción que no tenemos nada que perder”, sentenció.