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El retorno a clases presenciales anunciado en la jornada de ayer generó cruces en distintos ámbitos. Los gremios docentes se sienten agraviados ante la creciente cantidad de comentarios que aseguran que “los chicos vuelven a clases”, ninguneando la labor que maestros y maestras han llevado adelante durante todo este año.
Según un comunicado del SUTE “incluso hemos trabajado mucho más: creando recursos para la virtualidad que no existían, dando clases a través de todas las plataformas, enviando y recibiendo mensajes a cualquier hora y cualquier día, porque la jornada laboral se extendió hasta desaparecer el límite entre horario laboral y el tiempo de descanso”.
En ese sentido, desde el gremio docente apuntan que, además, “los compañeros celadores y celadoras, y directivos han seguido yendo a las escuelas para el mantenimiento de los edificios, la entrega de bolsones de comida, materiales pedagógicos a estudiantes, entre otras tareas”.
Asimismo, destacan que “todo esto en un año sin paritarias y con un ajuste presupuestario brutal por parte de un gobierno que no conoce otros instrumentos de gobierno que la tijera de recortar y el látigo de disciplinar”.
La polémica entrevista
En la tarde de este lunes 9, algunos docentes lanzaron una petición en repudio a los dichos del periodista Marcelo Torrez, quien denostó la labor docente y dijo «Me da la impresión de que ustedes quieren la pandemia eterna. Quedarse en sus casas, protestar desde su casa, panza arriba. Se lo digo respetuosamente». Dicha afirmación fue realizada en una entrevista con la representante de SADOP, Ester Linco Lorca.
En menos de 24 horas, la petición en repudio ya superó los 17 mil firmantes. En este marco, también se expresó el SUTE, quienes aseguraron que “desde el inicio del aislamiento, hicimos un esfuerzo enorme para poner en pie el sistema educativo. Sin ningún recurso del Estado, con nuestros dispositivos, con nuestra conectividad, con nuestro bolsillo, pusimos en marcha la educación. Y desde entonces, no hemos dejado de trabajar”.
En torno a esta situación, el diputado demócrata Guillermo Mosso se solidarizó, pero no con los docentes, sino con el periodista, “mi solidaridad con Marcelo Torrez por el escrache, repudio y hoguera pública a la que lo quieren meter, por dar su opinión y criticar a cierta dirigencia gremial”, expresó el legislador.
Por su parte, la legisladora negacionista, Hebe Casado, quien había estado en el centro de la polémica la semana pasada por sus dichos negadores del Terrorismo de Estado, también se metió en la polémica y publicó un meme burlándose de los docentes por el pedido de medidas de protección para el retorno a clases.
La legisladora publicó dicho meme con palabras que relativizaban su posición y dijo “ya sé que no son todos. Son los mismos de siempre, pero el resto se queda callado y no empuja para ir al aula que es el lugar natural de enseñanza”.
Otro de los legisladores, Lautaro Jiménez del FIT, quien es docente, recogió el guante y dijo “respeten a quienes educan. Las y los docentes hicieron una demostración gigante de capacidad y compromiso con la educación garantizando la continuidad virtual de clases a cientos de miles de niñas, niños y estudiantes. Sin ayuda o colaboración alguna de los gobiernos de Suárez y Fernández. No quisieron pagarles ni un plus de conectividad y gastos informáticos que se reconocen en el teletrabajo. Al contrario: Suárez le congeló los sueldos (21% inflación acum. hasta Sep.) y decomisó sus aguinaldos para cancelar deuda especulativa”.
En ese sentido, el senador por el FIT añadió que “mientras se peleaban o adulaban mutuamente por la "fase 1", ningún gobierno quiso aportar Netbooks ni Datos. Docentes y estudiantes se arreglaron como pudieron. Nada hizo la DGE para acondicionar las Escuelas con ventilación, sanitización y espacio para una vuelta a las aulas”.
Finalmente, Jiménez subrayó que “cuando Suárez y Thomas quisieron aprovechar la cuarentena para hacer aprobar una Ley Antieducativa, miles y miles de educadores llenaron las calles nuevamente con apoyo del pueblo y les dejaron claro que la educación pública no se negocia. ¿Será eso lo que les enoja?”.