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La sequía y las bajas probabilidades de lluvias hacen crecer los riesgos de incendios forestales en la provincia de Mendoza. El recuerdo reciente de los incendios en el Cerro Arco durante la primavera de 2018 y los distintos incendios que se han seguido suscitando en toda la provincia encienden las alarmas.
Ante este panorama, el sector de Guardaparques señala que el riesgo es aún mayor ante la falta de personal. En diálogo con Babel, Iván contó cómo se han puesto en riesgo la continuidad de los contratos que reforzaban al personal de planta todas las temporadas.
La inminente llegada del calor en nuestra provincia no encuentra la certeza de una respuesta por parte de personal capacitado. Se trata de entre 50 y 60 contratados temporales del Área de Reservas Naturales Protegidas. “No solamente entramos Guardaparques, también hay personal de Náutica y de Incendios Forestales”, explicó el entrevistado.
Lo habitual es que estos contratos comiencen a discutirse y asignarse a mediados de año, para comenzar en noviembre. “Ahí contamos con la certeza de quién va a trabajar de noviembre a marzo”, señaló.
Mientras que, el entrevistado apuntó que “hace algunos años que noviembre casi no existe, entre las trabas y todo, entramos a trabajar en diciembre”. Sin embargo, este año no se han abierto las convocatorias para estos contratos.
Si bien es compleja la situación y seguramente esté en duda la visita de turistas extranjeros a Alta Montaña, como sucedía con habitualidad, el trabajo de este sector es mucho más amplio que eso. “Entendemos la situación por la que pasa el mundo, pero nadie nos ha dado una respuesta y nos ha explicado si vamos a trabajar o no”, puntualizó el Guardaparque.
En ese sentido, el entrevistado explicó que “en las áreas naturales protegidas, no solamente estamos abocados a la atención del público. Sino que el trabajo del guardaparques es mucho más amplio”.
Entonces, ante la falta de certeza sobre la continuidad, se genera una doble fragilidad: por un lado, la continuidad laboral de este personal y, por otro, la fragilidad a la que se somete al ecosistema local ante la falta de personal que lo resguarde.
El contexto nacional, con los incendios a nivel local y la gravedad de los que se dieron en torno a Rosario y Córdoba, plantean un interrogante para la provincia. ¿Qué importancia se le otorga a este sector en este contexto?
“Mendoza tiene una zona de riesgo, estamos en un clima árido y la flora nativa es muy propensa a poder combustionar y generar incendios forestales. Si eso no es tenido en cuenta o previsto por el estado puede llegar a ser un desastre”, explica.
Lo sucedido hace dos años atrás, cuando se incendió el Cerro Arco y sus alrededores, podría servir como antecedente para saber que no es algo que se deba menospreciar. Ante esto, Iván explica que “Divisadero Largo está a solo 8km de la Ciudad. Poniendo en riesgo nuestro trabajo, también lo hacen con el ambiente y las áreas protegidas”.
Al ahondar sobre la problemática laboral del sector, nos encontramos con un panorama sumamente complejo. El Estado no ha dado respuestas a personas que llevan más de 10 años contratados y reclaman por los pases a planta.
“En 2018 se concursaron 13 cargos de pases a plantas, al día de hoy no se han efectivizado”, cuenta el entrevistado. Mientras que esto se traduce a menor cantidad de personal en todas estas áreas.
Estos trabajadores, al ser contratados, figuran como monotributistas y, para poder acceder al contrato al año siguiente, deben tener al día con el monotributo. Es decir que, destinan cerca de $1500 mensuales, durante todo el año, para un trabajo de 5 meses.
No cuentan con ART, no los cubre la OSEP, desde marzo están desempleados y no pudieron acceder al IFE, por figurar como trabajadores del Estado. Como si eso fuera poco, hasta el día de hoy, no saben si podrán contar con trabajo durante el próximo verano.
Por el momento, salvo algunas notas, los trabajadores solamente se han quejado por redes sociales. El Estado, mientras tanto, no ha dado ningún tipo de respuesta.