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El ámbito laboral del Instituto Universitario de Seguridad Pública (IUSP) cambió rotundamente de diciembre 2019 a esta parte. Tras algunas modificaciones en el personal jerárquico del Instituto, muchos de sus empleados aseguran estar viviendo un infierno en las oficinas.
El problema ha trascendido hasta llegar a tener implicancias legales. Este grupo de trabajadores y trabajadoras que sufre de Violencia Institucional y de Género tras la llegada de Sergio Bruni como Director Ejecutivo del Instituto han realizado diferentes denuncias contra este funcionario.
Según cuentan empleados en diálogo con Babel, Sergio Bruni ha cometido distintos tipos de violencia institucional y de género contra sus subordinados. “La situación es insostenible”, aseguran quienes brindaron su testimonio.
Los malos tratos, los gritos y el acoso laboral se convirtieron en una constante. Según el relato de los empleados y empleadas del lugar “él dice que llego para enseñar cómo se debe trabajar”. En tanto que aseguran que desde su arribo a la Institución nunca se presentó formalmente ante los empleados y permanece encerrado en su oficina desde donde elabora sus estrategias y movimientos para “tomar” el IUSP.
En un principio, algunos de los empleados expusieron ante otras autoridades del Instituto la situación vivida. Hay denuncias de hostigamiento, persecución e incluso ha trasladado empleados a otras dependencias, para incorporar “gente de su confianza”.
Algunas de las personas trasladas fueron reintegradas a sus funciones por el Director General, Alejandro Antón. Este último, quien fuera designado como Director General en 2015 y ratificado en 2019 para continuar por cuatro años más, ha sido testigo de los malos tratos e incluso realizó una presentación en la justicia.
Según señalan los trabajadores, estas medidas arbitrarias de Bruni se ven amparadas en un supuesto “banque político” con el que el funcionario contaría. Los trabajadores aseguran que las decisiones tomadas por Bruni para remover empleados fueron “alegando que debían ser removidos de sus puestos en el IUSP por orden del Ministro”.
rSergio Bruni, el funcionario denunciado
Tal es el caso de cuatro empleados que fueron removidos de sus cargos, siendo trasladados a dependencias del Ministerio de Seguridad. Estos empleados tenían prohibida la entrada a las oficinas donde habitualmente realizaban sus labores.
La empleada que lo denunció por violencia de género contó en el expediente de la denuncia las formas mediante las cuales este directivo se manejaba. Bruni ejercía todo tipo de maltratos en su oficina procurando que pocas personas escuchen.
Dicha empleada terminó pidiendo una licencia psicológica debido a los maltratos, mientras otra de las denunciantes acusa que la llevó a su oficina y le dijo que renuncie. Según señalaron los distintos testigos, “él invoca respaldos políticos de altos funcionarios. Nombra al gobernador, al Ministro de Seguridad, Raúl Levrino. Y así maltrata a todos”.
El propio Director General del IUSP, Alejandro Antón dialogó con Babel y explicó la situación. “Hace aproximadamente un mes, ingreso a la oficina de administración y encuentro a una persona de administración en estado de shock”, relató.
En ese momento, el Director se pone a su disposición y la funcionaria relata el acoso que sufría por parte de Sergio Bruni, Director Ejecutivo. “En contexto de la ley 26485, como funcionario estoy obligado a denunciar”, contó el Director General.
Asimismo, explicó la situación de los empleados que no podían ingresar a sus puestos de trabajo. “El martes 25 de agosto se les prohibió el ingreso a 4 empleados. Finalmente entraron porque di la orden de que así se haga, eso motivó otra denuncia por parte de ellos”, aseguró Antón.
En ese sentido, el Director General aseguró que espera que se encuentre una solución a este momento que se está viviendo. “Es triste lo que estamos viviendo”, apuntó. Antón es docente de la institución hace 18 años y asegura que lo que se vive es atípico.
“Como docente y director puedo decir que es una situación triste, atípica”, aseguró Antón. Mientras que añadió “me solidarizo con los empleados, hace 18 años que estoy acá. Soy director general desde 2015, pero mucha de esta gente lleva muchos años trabajando en el Instituto y esto no había pasado nunca”.