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En una nota publicada por “El Cohete a la Luna”, el periodista Horacio Verbitsky detalló un listado de las 100 empresas que más operaciones realizaron para la adquisición de moneda extranjera. Según señala el informe, tienen larga trayectoria de fuga y ahora presionan al gobierno en distintos frentes.
Según señala el informe de “Los 100 de Macri”, “los principales accionistas de esas empresas —Héctor Magnetto, Paolo Rocca, Luis Pagani, Marcelo Mindlin y Miguel Acevedo—, forman parte de la Asociación Empresarial AEA, participan de IDEA y de la Unión Industrial, las entidades de lobby patronal que presionan al gobierno para que mejore la oferta a los bonistas bajo ley de Nueva York, pague los salarios de sus trabajadores, permita despedirlos, suspenderlos y reducirles su retribución; elimine las retenciones a las exportaciones agropecuarias, reduzca el déficit fiscal y archive el proyecto de ley de contribución extraordinaria para las grandes fortunas”.
En cuanto a la fuga y la serie de transacciones para la adquisición de moneda extranjera durante el gobierno anterior, se trata de una operación legal ya que fue autorizada por el gobierno en su momento y no constituye un delito en sí. “Cuando el propio gobierno se convierte en algo parecido a una organización delictiva, las actividades realizadas a su amparo gozan de la protección de la ley”, señala el periodista.

Estas son las 100 empresas que más fugaron durante el gobierno de Macri. Ante la actividad, una comisión bicameral se formó para conocer el detalle de las transacciones. El texto, firmado por legisladores de diferentes fuerzas pide al presidente del BCRA, Miguel Pesce, el detalle de las políticas cambiarias dispuestas por el Banco Central entre diciembre de 2015 y octubre de 2019: los funcionarios que intervinieron; el CUIT de la empresa, la razón social y la entidad financiera que intervino en cada una de las operación de Formación de Activos Externos del sector privado, incluyendo los países y entidades de destino de divisas para el caso de transferencias al exterior; lo mismo para las personas humanas, pero sólo en operaciones superiores a 150.000 dólares.
Por otro lado, solicitan que se lleve a cabo la “desagregación o apertura minuciosa de las operaciones” incluidas en el cuadro “Flujos Cambiarios”, principalmente del apartado denominado “Formación de Activos Externos del Sector Privado No Financiero” por un total de 86.200 millones de dólares. En este marco, se solicita que se brinde un detalle de todas las operaciones de cambio y/o formación de activos externos realizadas el 25 de abril de 2018 y respecto de los días en que se efectuaron las mayores transferencias de activos externos al exterior.
En este contexto, cabe destacar que el 25 de abril de 2018 el Banco Central realizó la mayor operación de su historia vendiendo dólares de sus reservas a 20,83. En este marco, resulta útil la nota de La Nación sobre “ganadores y perdedores” tras la devaluación.
La directora del Banco Provincia, Julia Strada, se expresó a través de sus redes sociales para subrayar algunas de las cuestiones que más le llamaron la atención. “Al interior de la industria las actividades con mayor demanda de dólares corresponden al sector automotriz U$S 2.011 millones, Alimentos, Bebidas y Tabaco con U$S 1.774 millones, Maquinaria y Equipo U$S 1.513 millones e Industria Química, Caucho y Plástico U$S 1.423 millones”, asegura la economista.

Por otro lado, el informe detalla 4 listados de fuga en diferentes momentos de la historia reciente. En todos, las grandes empresas argentinas figuran al top. “Siempre importante es demanda por parte de la industria y el sector energético. La demanda de dólares del sector financiero fue clave en crisis de 2008 y corridas 2011”, puntualiza Strada.

¿Quiénes y cuánto fugaron?
En cuanto a las proporciones, Strada destaca sobre los 4 momentos la clasificación de las empresas que se llevan las divisas del país. “Si vamos a la clasificación de Basualdo, el 65% de la demanda de dólares se concentra en empresas de capitales extranjeros con U$S 16.006 millones, y siguen en incidencia los Grupos Económicos Locales, con U$S 3.655 millones. Es un nada despreciable 15% de la demanda de dólares”, puntualiza Strada.

Ahora miren con el mismo criterio otros tres momentos previos (2001, 2008-9 y 2011). Dos conclusiones: 1) el problema de la estructura productiva atravesada por la extranjerización económica; 2) la reticencia (re) inversora de grupos económicos locales.



Finalmente, la economista señala que “los dueños de las empresas del Top 100 tienen en común varias cosas: la presión al gobierno para que subsidie sus planteles laborales, a la vez permita despedirlos y suspenderlos, elimine las retenciones, reduzca el déficit fiscal y archive el gravamen a las grandes fortunas”.
Dentro de ellos, uno de los destacados es Paolo Rocca, a quien el presidente se refirió en una de sus conferencias tras enterarse del despido de 1400 trabajadores. Rocca está en el puesto 1 de Forbes, con un patrimonio de 8.000 millones de dólares al año 2018. Su grupo Techint aparece en el listado de fuga del macrismo con 3 empresas: la siderúrgica Siderar, la petrolera Tecpetrol y la energética Transportadora Gas del Norte (TGN).
“Siderar aparece en el puesto 36 de fuga con un monto total de U$S 222,9 millones. Tecpetrol, que tiene presencia en Vaca Muerta, aparece fugando U$S 92,6 millones, puesto 86 de fuga durante el macrismo. Transportadora Gas de Norte, en el puesto 33, demandó U$S 231,3 millones”, puntualiza Strada.
Otro de los grandes favorecidos con esta movida política-económica fue Marcelo Mindlin, quien figura en el puesto 49 de la lista de Forbes con un patrimonio de 360 millones de dólares. “En la lista del BCRA 2015-2019, Pampa Energía ocupa el puesto 2 en el Top 100 con 903 millones de dólares de fuga. Edenor aparece en el puesto 95 con 85,4 millones de dólares de fuga”, advierte la economista.
Finalmente, la directora del Banco Provincia asegura que “todo este informe requeriría aún mayores precisiones sobre las operaciones cambiarias de cada una de las empresas mencionadas, detallando el destino final de los dólares comprados y qué vinculo -concreto- tienen con la operatoria comercial”.
Algunas de las empresas seguramente han ocupado parte de esas divisas para la compra de insumos en el exterior o negocios fuera del país, cabe detallar ese tipo de movimientos para ver cuánto, finalmente, se destinó a la fuga de capitales de manera especulatoria, favorecidos ante el panorama de turbia legalidad que el macrismo generó en torno a este sistema.