_

Desde este martes Mendoza tiene un plazo de 30 días para realizar el primer pago en lo que respecta al “Bono Mendoza 2024” (también denominado “Bono Cornejo 2024” por su emisor), el no pago de este vencimiento es porque Mendoza usaría los 30 días de “gracia” que tiene el bono, claro está sumando intereses.
El pago correspondiente a este martes 19 consistía en pago por 25 millones de dólares (unos 1.900 millones de pesos) en intereses del bono por 590 millones con una tasa al 8,35% anual en dólares. Por otro lado, habrá otros vencimientos en los meses que vienen de junio y agosto equivalentes a 600 millones de pesos (por mes) del Bono PMJ21 o “Mendoza 21”.
Esto está inmerso en una serie de negociaciones a distintos niveles en las jurisdicciones tanto nacional como provinciales. Cabe destacar dentro del contexto que el próximo 26 de mayo finalizará el plazo de negociación con los acreedores por 7.148 millones de dólares de la deuda de la provincia de Buenos Aires, después de que el gobierno de Axel Kiciloff no pagara un vencimiento por US$ 115 millones el pasado mes de abril.
Por otro lado, este viernes 22 de mayo se vencerá el ‘plazo de gracia’ en la renegociación de la megadeuda nacional bajo jurisdicción extranjera que lleva adelante el gobierno de Alberto y Cristina Fernández intentando desactivar el polvorín financiero que dejó Mauricio Macri.

Tanto en Buenos Aires como en Nación se ha señalado en distintas ocasiones la irresponsabilidad que tuvo la anterior administración hipotecando las finanzas futuras con una deuda insostenible. En Mendoza, por su parte, el equipo económico de Suárez expresa una continuidad con la gestión de Cornejo, por lo tanto, han elegido el silencio prudente en relación a la deuda.
La deuda aprieta y el crecimiento no llegó
Según analizan distintos economistas, el pago de la deuda pública del país y de la provincia ya era un gran desafío a inicios del año 2020, incluso cuando aún no sentíamos las consecuencias de la pandemia del coronavirus.
A fines de 2019 y principios del 2020, el FMI había expuesto la insostenibilidad de la Deuda Externa Argentina. Este problema, se agrava, con la llegada del virus COVID19, que en términos económicos generó una fuerte caída de la actividad, y se traduce en una mayor presión sobre las finanzas públicas Nacionales y provinciales, con efectos sobre una disminución de los ingresos y un aumento del Gasto Publico para poder hacer frente a las necesidades que sufrieron en diversos sectores de la economía por la etapa de aislamiento preventivo y obligatorio.
Un grupo de profesionales locales relacionados al ámbito de las Ciencias Económicas y especialistas en finanzas públicas elaboraron un documento que eleva una propuesta para una reestructuración de la deuda, pensando fundamentalmente en la sostenibilidad de la misma.
Entre ellos están los contadores y contadoras Carlos Salinas, Luis Villegas, Nicolás Aroma, Claudia Rodríguez, Guillermo García, Julio Contreras, Fernando Lorente y Daniel Diserio, los licenciados Carlos Rojo Font y Carla Deblasis y el Dr. Álvaro Torres.

Los especialistas señalan que, para la reestructuración de la deuda, en torno al Bono Mendoza PMY24 “el perfil de vencimientos, tal como se encuentra, resulta impagable. El escenario expuesto, solo contempla un promedio de devaluación de la Moneda Norteamericana del 20% anual”.
En ese sentido, señalan que es preciso reestructurar la Deuda en similares términos a la oferta nacional y bajo parámetros de sostenibilidad. Para eso, es preciso un mayor plazo de pagos, que se baje de manera sensible la tasa de Interés pagada y se reduzca el Capital de la Deuda. De esta manera, explican que “el proceso de reestructuración posibilitaría la liberación de recursos hacia otras prioridades políticas”.
Por tal motivo, también es necesario entonces que se establezcan los canales para el crecimiento económico de la Provincia y a través del mismo, poder responder a esa deuda en condiciones de pago que sean sostenibles. “Priorizar la deuda en el contexto actual y bajo las condiciones actuales, significaría más pobreza y desempleo, en el país y la Provincia”, aseguran.
¿Qué dicen los economistas?
Con el crecimiento de la deuda y los niveles a los que llegó, el hecho de tener una gran porción en dólares termina resultando muy comprometedor para la provincia. “El Bono emitido por US$ 590 Millones de Dólares, durante la gestión anterior fue un grueso error, con consecuencias severas sobre las Finanzas y el Desarrollo de la provincia de Mendoza, y sigue representando una traba fundamental para el futuro de su economía. La política de endeudamiento fue absolutamente irresponsable”, señalan.
Por otro lado, ante el planteo de reestructuración de los bonos soberanos, tanto a nivel nacional, como internacional, deja en evidencia que el esquema de endeudamiento permanente o de “Roll Over” infinito, está agotado. “De no cambiar la estrategia, la provincia agravaría aún más, los serios problemas financieros en los que ya se encuentra”, asegura el documento.
En ese sentido, los especialistas señalan que “es importante priorizar hoy la reactivación de la economía reacomodando las condiciones de pago a las capacidades de la provincia, generando un ahorro en los años próximos para poder volcarlos a la economía y retomar el sendero del crecimiento que permitirá a partir del año 2023 responder a las obligaciones reestructuradas”.

En términos similares a los que se señalan por el tema sanitario, Mendoza deberá apuntar a “aplanar la curva” de pagos y vencimientos de los Servicios de Deuda. De esta manera poder volcar ese dinero a una mejor calidad de prestaciones públicas, al crecimiento y al desarrollo económico y social de la provincia. “El futuro de la provincia no puede estar comprometido por un pesado ciclo vicioso de endeudamiento”, señalan los economistas.