_

Distintos mendocinos y mendocinas (y una sanjuanina) que se encuentran en algunas de las zonas más afectadas por el Coronavirus dialogaron con y contaron sus experiencias: aislamientos, paranoias colectivas y medidas tomadas por los gobiernos de las diferentes ciudades afectadas por esta pandemia.
Con distintas profesiones y cotidianeidades, los mendocinos que viven en Europa han visto modificadas sus rutinas. Algunas zonas tomaron medidas más drásticas que otras pero las alarmas por la propagación del virus se han encendido en todo el Viejo Continente.
Las medidas en París
Jorge Morón es mendocino y lleva 4 años viviendo en la capital francesa. Jorge es periodista y es el corresponsal de TN en Francia. Según cuenta, “la primera medida y la más drástica, anunciada por Macron este jueves 12, es el cierre de todos los establecimientos educativos.
Escuelas y universidades cierran sus puertas desde el próximo lunes. Por tiempo indeterminado al menos hasta las vacaciones de la primavera, estamos hablando del mes de mayo”.
Por otro lado, Jorge destaca que “hay mucha gente que está tomando la situación con mucha calma, haciendo lo que llaman acá ‘gestos simples’: lavarse las manos, usar alcohol en gel”. Al establecerse de manera reciente las medidas más fuertes por parte del gobierno francés, Jorge explica que “se empieza a ver desabastecimiento de agua, el arroz, agua. Hay gente que se stockea porque imagina que la situación puede ponerse peor”.

En ese sentido, el periodista asegura que “hay algo que se les puede reprochar a los medios es la cantidad de información que circula. Es tanta la saturación de información que no se sabe en un punto qué es cierto y qué no es cierto. Entonces, eso se empieza a ver en la calle, en los supermercados, en las reacciones y en la actitud de la gente”.
Finalmente, Jorge valora las medidas preventivas. En Francia, el contagio no ha tomado una amplitud tan grande, “pero podría llegar a algo mayor si no se toman medidas concretas”. Entonces, explica que “lo que se quiere evitar es que se dé el caso de una Italia II con tantas muertes. Donde lo que se intenta es frenar al máximo la expansión del virus”.
Tres zonas de España con diferentes realidades
El norte de España, uno de los lugares más golpeados de la península
Romina Buel es mendocina de nacimiento pero española por adopción. Lleva más de una década radicada en Logroño, La Rioja, en el norte de España. Con su familia establecida en esa ciudad y un hijo en edad escolar, Romina lo vive de otra manera.
En La Rioja hay ya 243 casos, tras 23 nuevos conocidos este viernes 13. “El día martes suspendieron las clases por 15 días, por ahora. Este viernes 13 han declarado Estado de alarma, de momento también por 15 días”, señala la mendocina.
Ante esta situación, Romina explica que el gobierno ha decidido limitar la circulación o permanencia de personas en horas y lugares determinados; practicar requisas temporales de todo tipo de bienes e imponer prestaciones personales obligatorias.
Además, el gobierno ha tomado la determinación de intervenir y ocupar transitoriamente industrias, fábricas, talleres, explotaciones o locales de cualquier naturaleza, con excepción de domicilios privados, dando cuenta de ello a los ministerios interesados.
“Limitan y racionan el uso de servicios o el consumo de artículos de primera necesidad”, explica Romina. En tanto señala que “desde el gobierno se ha impartido las órdenes necesarias para asegurar el abastecimiento de los mercados”.
En la ciudad de Logroño, particularmente, la mendocina cuenta que “han cerrado bares, restaurantes y discotecas”. Mientras detalla que “sólo trabajan los restaurantes de comida a domicilio. Los primeros días hubo mucha locura en los supermercados. Pero la gente estaba en las terrazas de los bares y los niños en los parques de juegos”.
“Yo no considero que haya desabastecimiento. Las tres veces que he ido a distintos supermercados había de todo de lo que buscaba”, asegura. Mientras enfatiza en lo mismo que otros mendocinos en Europa, que tal vez no se le dio la seriedad que merecía “me parece que es algo muy serio y hay que tomarlo como es”.
Valencia, una de las ciudades con menor contagio en la toda España
Guillermina Cortés es periodista y docente sanjuanina, graduada de la Universidad Nacional de Cuyo, actualmente se encuentra en la Ciudad de Valencia realizando un doctorado. Desde esa ciudad cuenta que “las medidas concretas que tomó el gobierno es que, por lo pronto, se cerraron bares, negocios y todo lo que no son los servicios fundamentales”.
En su caso, desde la universidad le comunicaron la suspensión de las actividades. “Me llegó un comunicado de la universidad diciendo que se suspenden las clases. Se va a hacer todo telemático, por internet”, cuenta la sanjuanina.
En relación a los supermercados valencianos, Guillermina señala que “hay desabastecimiento, no se consiguen artículos higiénicos. Papel higiénico y alcohol, fundamentalmente”. Por otro lado, en Valencia se suspendieron las principales fiestas, que tendrían lugar esta semana “se está empezando a tomar ahora la conciencia. Valencia tiene una tasa de contagio bastante leve. Estaba rondando un 2% de índice de contagio y parece que lo próximo que se vendría es que están cerrando las fronteras. Están suspendiendo los trabajos. Afecta sin duda la vida de la ciudad, había muchísimo movimiento y ahora no se ve nadie”, concluyó la sanjuanina.
Granada, primeros contagios y temor en la población
Mauricio Mannini es estudiante de posgrado en la Universidad de Granada. Cuenta que en la ciudad donde vive, recién esta semana se comenzaron a tomar medidas en torno a la situación. “me da la sensación de que no se le ha dado la relevancia suficiente. Si bien siempre ha estado en los medios, siento que siempre se decía “ay son los medios que están sembrando pánico, es una gripe como cualquier otra, está controlado en China”. Entonces se relajó mucho la población”.
Al igual que Jorge, Mauricio asegura que “hay tanta información y tanto tiempo en los medios que se terminó banalizando y no se tomó dimensión de una enfermedad muy contagiosa. Esto empezó a cambiar cuando se vio las consecuencias de Italia y cómo se llegó a ver el nivel de cuarentenas en pueblos y luego a nivel país”.
En ese marco, Mannini enfatizó sobre la importancia de sistema de salud pública. “Ambos países tienen sistemas de salud similares. En Italia había mucha precarización y decayó el sistema de salud; en España, hubo recortes generalizados en los últimos años”.
“El cambio radical de pensamiento se ha dado en el lapso de una semana. El domingo pasado fue el Día Internacional de la Mujer y se realizaron masivas manifestaciones, mitines políticos y demás. Dos días después todos decíamos cómo tuvimos encuentros multitudinarios de este tipo con el riesgo que implica esta enfermedad”, plantea Mauricio.
El martes se tomó la decisión de cerrar las universidades de Madrid, largas colas en los supermercados y farmacias marcaron la cotidianidad de la capital española. “En Granada particularmente esto no ocurría, no había habido casos de coronavirus. De pronto aparecieron 7 y sí se determinó el cierre de la universidad, suspensión de clases”, explicó Mauricio.
“Hasta el jueves hubo clases, el jueves a la noche se decidió el cierre y desde ayer todos han ido a los supermercados con el consecuente desabastecimiento de algunos productos. Falta papel higiénico y alcohol en gel, mascarillas son casi inexistentes”, detalla el mendocino residente en Granada.
Renzo Grasso, jugador de la selección argentina de Futsal que juega en Italia
Han tenido mucha relevancia en los medios de comunicación la suspensión de las grandes ligas de fútbol a nivel mundial. Pero ¿qué pasa con otros deportes? En Italia, ante la cuarentena general que se decretó para todo el país, la actividad es casi nula.
El campeón del mundo con la Selección Argentina de Futsal, Renzo Grasso se encuentra jugando en Futsal Fuorigrotta de la ciudad de Nápoli. Desde ahí, Grasso cuenta que “las medidas del gobierno fueron acrecentando mientras iba aumentando el número de contagiados y de muertes. El único problema ha sido que el gobierno de Italia se dio cuenta un poco tarde y por eso se complicaron las cosas”.
Actualmente, en toda la Península Itálica casi no hay actividad. “Solo están habilitados farmacias y supermercados. Para ir a comprar, entran de a dos personas, hacen la compra y salen y entran dos personas. No se juntan más de dos personas en el supermercado”, explica Renzo.
A quienes viven en Italia les recomiendan permanecer dentro de casa. “Y para pasar de un comune a otro, es como si estoy en Godoy Cruz y quiero ir a Guaymallén, debo avalar que estoy yendo a tal lugar por una cuestión de trabajo, de salud o porque estoy yendo a alguna cuestión de necesidad básica. En caso de que vos estés yendo y no presentes avales, te ponen una multa”, cuenta el jugador de la selección.
“Básicamente la gente está dentro de las casas, no salen y los pueblos parecen pueblos fantasmas, no hay un alma dando vueltas. Solo hay pocos autos de gente que sigue yendo a trabajar y nada más”, detalla.
La vida en cuarentena cambia mucho la economía para toda Italia. “Afecta mucho a los negocios que no generan ingresos, por ahí la gente que está acostumbrada a trabajar todo el día entra en desesperación porque está encerrada en su departamento sin saber qué hacer”, asegura Grasso.
En cuanto a su situación particular, Renzo cuenta que le cambió mucho la vida en los últimos días. “Estoy acostumbrado a entrenar doble turno todos los días, se me hace complicado estar encerrado en el departamento. Lo que hago es salir una hora a un estacionamiento que está cerca de mi departamento a hacer unas rutinas que me ha mandado el profe. Y termino eso y vuelvo a casa”, explica.
Por otro lado, Grasso asegura que la única forma de contrarrestar el virus es “que la gente tome conciencia y se quede en sus casas para no seguir contagiando”.
“Al principio, apenas se decretó la cuarentena la gente se desesperó y empezó a comprar provisiones. Pero ahora, al saber que los supermercados están abiertos todos los días, la gente se ha tranquilizado y los alimentos y las cosas principales están”, sostuvo el deportista.
Su percepción sobre la evolución de esta pandemia es que “se subestimó un poco el tema de coronavirus, cuando se vieron con el agua hasta el cuello, la gente entró un poco en pánico, y cuando el gobierno decretó cuarentena, la gente salió como loca a los supermercados. Recién ahí se dieron cuenta de que esto iba en serio”.
Ante esta situación, muchos de los jugadores de Futsal que militan en equipos europeos decidieron retornar a Mendoza y se encuentran haciendo las correspondientes cuarentenas. “Es bueno que Argentina tome las medidas que está tomando porque es la única forma de contrarrestar el virus y que la gente que llega de afuera haga el aislamiento necesario. Cuidarnos entre todos que es la única forma de salir de esto. Espero que esto pase pronto y termine siendo una anécdota”, sentenció el MVP de último mundial de Futsal.